Estafas digitales: siete detenidos tras 17 allanamientos en Tucumán y otras provincias
Desarticularon una organización criminal que operaba con maniobras tecnológicas para vaciar cuentas bancarias mediante el robo de líneas telefónicas.
Una banda dedicada a cometer estafas digitales de manera coordinada en distintas provincias del país fue desarticulada tras un amplio operativo judicial que incluyó 17 allanamientos simultáneos y terminó con siete personas detenidas, quienes quedaron procesadas con prisión preventiva.
Operativos en Tucumán y otras seis provincias
Los procedimientos estuvieron a cargo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y se desarrollaron en Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Entre Ríos, Chaco y varios puntos de la provincia de Buenos Aires. En territorio tucumano, uno de los allanamientos se concretó en la localidad de Cruz Alta.
La investigación fue encabezada por la División Conductas Tecnológicas Ilícitas, con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°4, a cargo del juez Martín Yadarola.
Qué elementos secuestraron
Durante los allanamientos, los investigadores incautaron una gran cantidad de dispositivos y documentación clave para la causa. Entre los elementos secuestrados se encuentran 25 teléfonos celulares, computadoras, notebooks, pendrives, tarjetas bancarias de débito y crédito, tarjetas SIM, blísteres de chips sin uso y cuadernos con anotaciones.
Todo el material quedó incorporado al expediente judicial para el análisis de las maniobras delictivas.
Cómo funcionaba la red de estafas
La causa se inició a partir de denuncias realizadas por una empresa de telecomunicaciones, luego de detectar irregularidades en varias líneas telefónicas cuyos titulares denunciaron el vaciamiento de sus cuentas bancarias.
Según la reconstrucción judicial, la banda engañaba a las víctimas para obtener fotos de sus documentos y datos personales. Con esa información, falsificaban formularios de cambio de titularidad de líneas telefónicas y transferían los números a nombre de integrantes de la organización.
Luego, solicitaban un nuevo chip en sucursales de la empresa de telefonía y, al insertarlo en otros dispositivos, recibían los códigos de verificación necesarios para acceder a cuentas bancarias y aplicaciones de pago, desde donde realizaban transferencias para vaciar los fondos.
Con las pruebas recolectadas, la Justicia convalidó las detenciones y dispuso la prisión preventiva de los siete imputados, mientras la investigación continúa para determinar el alcance total del perjuicio económico y la posible participación de más personas.