El Tribunal de Cuentas de Tucumán se limita a emitir advertencias formales ante la sistemática evasión de controles en el instituto "Cura Brochero". Lejos de prevenir irregularidades, el organismo actúa como un "sellador" de hechos consumados, acomodando expedientes para encubrir fallas en compras millonarias y obras de infraestructura.