El "Pato Rengo": Osvaldo Jaldo, acorralado entre el barro, la caja vacía y la Justicia
A dos años de las elecciones, el Gobernador enfrenta su hora más crítica. La visita de Milei para bendecir a Lisandro Catalán, el escándalo de los fondos subejecutados en plena inundación y el cepo judicial a su reelección configuran un escenario de debilidad inédito para el peronismo tucumano.
En política, el tiempo es un recurso más escaso que el dinero. Y para Osvaldo Jaldo, ambos parecen estarse agotando en simultáneo. Lo que hace meses se vendía como una "gestión de orden y autoridad", hoy empieza a mostrar las fisuras del síndrome del "pato rengo": un gobernante que, a mitad de su mandato, ve cómo el poder se le escurre entre las manos mientras sus adversarios internos y externos huelen sangre.
1. El "Efecto Catalán": Milei desembarca en el patio de casa
Este jueves marcará un antes y un después en la cartografía política local. El presidente Javier Milei llegará a Tucumán con un objetivo claro: levantarle la mano a Lisandro Catalán.
El gesto no es menor; es la oficialización de un rival directo para 2027.
Jaldo, que intentó jugar una carta de "colaboracionismo institucional" con el Gobierno Nacional para sobrevivir, se encuentra ahora con que el León no tiene amigos, sino intereses. La Libertad Avanza ya no es un fenómeno porteño; en Tucumán tiene nombre, apellido y el respaldo de la Casa Rosada para disputar el sillón de Lucas Córdoba.
2. El barro que no perdona: 35 mil millones bajo la lupa
Mientras la política de despacho arde, el sur tucumano se ahoga. Pero el desastre de las inundaciones dejó de ser un "acto de la naturaleza" para convertirse en un escándalo contable. Los números son obscenos: Tucumán recibió $35.000 millones en ATN destinados al plan Pre-Lluvia, pero solo ejecutó $10.515 millones.
¿Dónde está el 70% restante? Esa pregunta es el ancla que hunde la imagen pública del Gobernador. En La Madrid, Niogasta y Graneros, los vecinos no solo reclaman agua y luz; reclaman saber por qué, con la caja llena, el Estado provincial decidió no alquilar las máquinas para limpiar los ríos. El peronismo tucumano está descubriendo que es difícil gobernar cuando el relato choca contra la realidad de un pueblo que tiene que usar kayaks para no morir de hambre.
3. La billetera seca: El fin del "Peronismo de Caja"
Históricamente, el PJ tucumano basó su hegemonía en el control de la caja. Sin embargo, la caída estrepitosa de la recaudación nacional -producto del parate económico- ha impactado de lleno en la coparticipación provincial.
Sin fondos excedentes para "aceitar" las estructuras territoriales, los intendentes, delegados comunales, legisladores y concejales empiezan a mirar con recelo hacia la Casa de Gobierno. Un peronismo sin plata es un gigante con pies de barro, y Jaldo lo sabe: la lealtad en su partido suele durar lo que dura el último depósito bancario.
4. El fantasma de la Corte: ¿Jaldo 2027 es posible?
Quizás el golpe de gracia no venga de las urnas, sino de los tribunales. Aunque la Constitución Provincial parecería habilitarlo para un nuevo mandato, la sombra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación proyecta un muro infranqueable.
La jurisprudencia es clara y reciente. Los antecedentes de Zamora en Santiago del Estero, Insfrán en Formosa y el propio Manzur en Tucumán (cuando la Corte volteó su candidatura a vice) marcan una tendencia: no se permiten interpretaciones laxas que perpetúen el poder. La constitucionalista Carmen Fontán fue categórica en el programa Enterate Ahora: Jaldo no puede ser candidato a gobernador en 2027.
%uD83D%uDDE3%uFE0F¿Puede #Jaldo ser reelecto en 2027 en #Tucuman?
— Enterate Play (@EnteratePlay) March 9, 2026
%uD83D%uDFE1La palabra de la reconocida constitucionalista, Carmen Fontán en Enterate Ahora https://t.co/KtRJM29SU9 @roquegaleano @josesbrocco pic.twitter.com/Aigggex49S
Un poder que se deshilacha
Aislado de su propio gabinete -con funcionarios que "no funcionan" en la emergencia- y bajo el asedio de una oposición libertaria que crece al amparo de la Nación, Osvaldo Jaldo parece haber entrado en la fase de resistencia.
El Gobernador está acorralado. Ya no se trata de polarizar con Catalán o de alentar candidaturas opositoras para "dividir y reinar". Se trata de explicar la subejecución de fondos ante una provincia que sigue bajo el agua y de convencer a su propia tropa de que todavía tiene un futuro que la Justicia, probablemente, ya le canceló.