Renuncias en el Gobierno de Tucumán: Jaldo pierde funcionarios en áreas sensibles
Una seguidilla de renuncias pone en la mira al Gobierno de Tucumán. Mario Racedo deja Derechos Humanos y Humberto Salazar se retira de Cultura tras fuertes protestas de artistas.
El Gobierno de Tucumán enfrenta una llamativa inestabilidad en sus mandos medios tras confirmarse una serie de alejamientos en carteras de alto impacto social. En una misma jornada, se oficializó la salida del secretario de Derechos Humanos de la provincia, Mario Racedo, junto a su segundo en la jerarquía, Pablo Vega Coronel.
La reestructuración del área de Derechos Humanos
La renuncia de Mario Racedo, aceptada de inmediato por el gobernador Osvaldo Jaldo, fue aducida oficialmente a "motivos personales", aunque el impacto político de su salida es innegable. El alejamiento conjunto de Racedo y Vega Coronel representa un desmantelamiento virtual de la cúpula que gestionaba los Derechos Humanos en la provincia. Estos cambios abruptos plantean serias dudas sobre la prioridad que la actual gestión otorga a una agenda que hoy queda acéfala y bajo cuestionamiento.
Cultura bajo fuego y la salida de Humberto Salazar
La inestabilidad del gabinete no se limita a un solo sector, ya que en las próximas horas se concretará la dimisión del titular del Ente de Cultura, Humberto Salazar, según confirmaron en el medio Tendencia de Noticias. Este pedido de renuncia no es casual: se produce tras las resonantes protestas del pasado 24 de marzo en el Teatro San Martín. Durante aquel evento, los artistas oficiales de la provincia denunciaron públicamente una gestión caracterizada por el "vaciamiento y el abandono", dejando en evidencia que el malestar en las bases de los cuerpos estables se ha vuelto insostenible para la actual administración.
Un presente de maltrato e invisibilidad artística
Las críticas que precipitaron la caída de Salazar exponen una crisis profunda en la relación del Gobierno con el patrimonio cultural vivo de Tucumán. Los trabajadores de la cultura manifestaron que no se puede hablar de "memoria" mientras se somete a los artistas actuales al maltrato y se los considera un simple gasto. Esta desconexión entre la cúpula política del Ministerio de Educación y los hacedores culturales ha derivado en una purga de funcionarios que, lejos de solucionar el problema de fondo, parece ser un intento de contener una crisis de gestión que ya salió a la luz pública.
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Tampoco en Educación hay calma: denuncias, ausencia clave y más tensión en el Gobierno
La situación en la cartera de Educación no es ajena a las críticas que recaen sobre el gabinete de Osvaldo Jaldo. Hace unos días, la comunidad educativa de la Escuela Marco Avellaneda difundió una carta abierta tras la reunión de este jueves en la que calificó de "elitista" a la ministra Susana Montaldo por no presentarse en el establecimiento de Lavalle al 3400. En medio de la crisis por el abuso sexual de un niño de 7 años, padres y docentes esperaban respuestas oficiales, pero la ausencia de la funcionaria profundizó el malestar y derivó en un pedido público de dimisión, además de un reclamo al gobernador Osvaldo Jaldo para que tome medidas.
En paralelo, la situación edilicia en otras instituciones también refleja el deterioro del sistema educativo. La escuela ESEA atraviesa momentos de máxima tensión por fallas estructurales y denuncias de maltrato hacia alumnos. Este lunes, la jornada comenzó con una vicedirectora amenazando con sancionar a una estudiante en medio de una reorganización de aulas, mientras los alumnos denuncian que deben estudiar en condiciones insalubres, rodeados de cucarachas, víboras y picaduras.
Sin embargo, las críticas de los tucumanos no terminan ahí y se extienden hacia los ministerios del Interior y de Desarrollo Social tras la grave situación que sufre la provincia en cada tormenta. Tucumanos con el agua hasta el techo y sin respuestas ni acompañamiento de las autoridades.
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