Más de diez cuadras de cola para conseguir trabajo en Moreno: "La necesidad es muy grande"

La sucursal de un frigorífico lanzó una búsqueda para cubrir 60 puestos y la respuesta fue desbordante: más de 1.000 metros de fila, personas esperando desde la madrugada y perfiles que van desde jóvenes profesionales hasta jubilados en busca de sustento.

Lo que comenzó como un anuncio estándar en redes sociales para reforzar el equipo de un frigorífico local, se convirtió este miércoles 6 de mayo en un crudo retrato de la situación laboral en el Gran Buenos Aires. El frigorífico Cabaña Don Theo, ubicado en la zona de Moreno, fue el escenario de una convocatoria que superó cualquier previsión logística de sus dueños.

"Estamos impactados": el testimonio de los dueños

Carolina Carena, dueña del establecimiento, no ocultó su asombro ante la magnitud de la fila que comenzaba a serpentear por las calles aledañas desde las 2 de la mañana.

Puestos disponibles: solo 60 vacantes para todos los sectores.

Convocatoria: más de 1.000 personas se presentaron con currículum en mano.

Multirrubro: "Capaz tienen una profesión, pero hoy la necesidad es tan grande que hace que cualquier puesto sea bueno", señaló Carena, destacando que muchos postulantes están dispuestos a aceptar tareas fuera de su formación.

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Retratos de la crisis: entre el primer empleo y la jubilación

La fila, que se extendía por más de diez cuadras cerca del supermercado Vital, reflejó una diversidad de realidades socioeconómicas marcadas por la urgencia:

Jóvenes sin estabilidad: Ezequiel (24) y Lucas (24) llegaron desde Merlo tras ser despedidos por "reducción de personal". Buscan una oportunidad para "seguir subsistiendo" ante un mercado que califican como altamente inestable.

Adultos mayores en riesgo: Daniel (59), con experiencia en carnicería, espera poder trabajar para ayudar a su hija de 17 años, ya que no cuenta con los aportes suficientes para jubilarse.

Familias al límite: Matías y Brenda, ambos de 25 años y con una hija pequeña, resumieron la crudeza del momento: "Tenemos que ver si comemos o compramos una garrafa, no alcanza para las dos cosas".

El mercado laboral bajo la lupa

La jornada de entrevistas, que se extendió hasta la tarde, dejó en evidencia problemas estructurales que mencionaron los postulantes:

Inestabilidad: muchos jóvenes señalaron que los contratos de pasantía (como en el caso de Matías en Coto) no se renuevan.

Informalidad: Brenda destacó su paso por el Mercado de Moreno trabajando "en negro" y con salarios que no cubren la canasta básica.

Cierre de empresas: testimonios como los de Andrea (48), quien perdió un empleo de 24 años tras el cierre de su empresa en pandemia, muestran lo difícil que es reinsertarse para los mayores de 45 años.

Mientras el frigorífico intentaba amenizar la espera con un puesto de choripanes para los postulantes, la imagen de las mil personas bajo la llovizna persistente en Moreno queda como un potente indicador de la demanda de empleo genuino en la provincia.

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