Seguro de desempleo en alza: casi 40.000 despedidos comenzaron a cobrar la prestación en el primer trimestre
El aumento de beneficiarios refleja el impacto de los despidos en el empleo registrado y enciende señales de alerta sobre la situación laboral.
Crecen los beneficiarios del seguro de desempleo
Un total de 39.283 trabajadores despedidos sin causa comenzaron a cobrar la Prestación por Desempleo durante el primer trimestre de 2026, según datos oficiales de la Seguridad Social. El número refleja el impacto directo de los recortes de personal en el empleo formal, en un contexto económico desafiante para distintos sectores.
Sectores más golpeados por los despidos
La distribución de los nuevos beneficiarios muestra con claridad dónde se concentra la crisis laboral. La industria encabezó la lista con 10.357 casos, seguida por el comercio (8.559) y la construcción (6.731). Estos rubros vienen registrando dificultades vinculadas a la caída de la actividad y procesos de reestructuración empresarial.
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Más de 100 mil personas reciben la prestación
Al considerar altas y bajas del sistema, en marzo de 2026 fueron 104.550 las personas que cobraron el seguro de desempleo, con un ingreso promedio de $300.557. La mayoría de los beneficiarios son varones (71.790), mientras que 32.760 son mujeres. La provincia de Buenos Aires concentra el mayor número de casos.
Un indicador que se dispara en los últimos años
Las cifras muestran una tendencia creciente. En poco más de dos años, 367.465 personas accedieron a este beneficio, sumando los datos de 2024, 2025 y lo que va de 2026. El contraste con años anteriores deja en evidencia la aceleración de las cesantías en el mercado laboral.
Cómo funciona la prestación por desempleo
El seguro está destinado a trabajadores despedidos sin causa o por finalización de contrato. Se paga entre 2 y 12 meses y el monto es decreciente: comienza en el 100% del beneficio y baja al 70% en la última etapa. Además, incluye asignaciones familiares, cobertura de obra social y computa como antigüedad para la jubilación, lo que lo convierte en un sostén clave ante la pérdida del empleo.