¿La Casa Rosada desactiva a Catalán como candidato gobernador y apuesta muy fuerte a ganar las intendencias de la Capital y Yerba Buena en 2027?

La conducción libertaria prioriza ganar San Miguel de Tucumán y Yerba Buena en 2027, relegando la candidatura a gobernador para evitar conflictos con mandatarios aliados.

Según publica el portal La Política Online, en la Casa Rosada comenzó a tomar fuerza una redefinición de la estrategia electoral libertaria rumbo a 2027: resignar la pelea por las gobernaciones en algunas provincias, como Tucumán, y concentrar los esfuerzos en ganar las capitales y otros municipios importantes (como Yerba Buena), con el objetivo de no dinamitar la relación con los gobernadores aliados que el Gobierno necesita para sostener leyes clave en el Congreso.El cambio de enfoque surge tras el creciente malestar de varios mandatarios provinciales, que vienen denunciando el doble juego de La Libertad Avanza: mientras les exige respaldo parlamentario, al mismo tiempo impulsa armados locales para complicarlos en sus distritos.

Uno de los reclamos más firmes fue el del gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, quien manifestó su enojo ante Diego Santilli por el accionar permanente de Lisandro Catalán, hombre de extrema confianza de Guillermo Francos.

Catalán, ex vicejefe de Gabinete, viene siendo señalado por intentar instalar una candidatura a gobernador en Tucumán, incluso -según recuerdan en el oficialismo provincial- utilizando recursos y presencia mediática cuando aún formaba parte del esquema central del Gobierno.

Por otra parte, el año próximo se eligen tres senadores nacionales por Tucumán, y los libertarios aún perdiendo se llevarían un banca, que le permitiría a Catalán instalarse en Buenos Aires.

El reclamo de Jaldo no fue aislado. También el gobernador salteño Gustavo Sáenz trasladó su inquietud por el crecimiento de figuras libertarias en su provincia. Ambas quejas llegaron a la mesa política nacional y, de acuerdo a La Política Online, allí se tomó una decisión clave: "desactivar" a Catalán en las próximas semanas.La determinación no responde tanto a códigos políticos como a un cálculo electoral frío. En la Rosada admiten que ganar las gobernaciones de provincias como Tucumán o Salta aparece hoy como un objetivo muy cuesta arriba, especialmente en Tucumán, donde el peronismo retuvo el poder durante más de dos décadas, apalancado en el sistema de acoples.Con ese diagnóstico, la conducción libertaria resolvió replegar la ofensiva provincial y apuntar a las capitales, una estrategia que ya fue utilizada con éxito por el frente Cambiemos en el pasado, cuando logró consolidarse primero en grandes ciudades antes de expandirse territorialmente.En ese marco, San Miguel de Tucumán aparece como una prioridad. Allí, La Libertad Avanza apuesta a capitalizar un electorado históricamente más refractario al peronismo. Aunque la intendenta Rossana Chahla logró imponerse con un frente justicialista, en el oficialismo nacional creen que el escenario sigue siendo competitivo.Los libertarios ya cuentan con un nombre instalado: el diputado nacional Federico Pelli, con buena imagen pública, y avanzan además en un armado conjunto con el partido Creo, liderado por Paula Omodeo. Con esa alianza, el objetivo no se limita a la capital: también ponen la mira en Yerba Buena, uno de los distritos más codiciados del Gran Tucumán.Así, mientras Catalán sería corrido del tablero tucumano, el plan libertario se reordena: menos confrontación directa con los gobernadores aliados y una apuesta concentrada en ganar poder real desde las ciudades clave, comenzando por San Miguel de Tucumán y Yerba Buena.

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