Yacuchirí: cuando los vecinos deben suplantar la ausencia del Estado
Una postal de abandono en el interior tucumano se volvió viral: residentes de la zona, equipados con palas y una carretilla, se vieron obligados a reparar el camino escolar. El contraste entre el discurso oficial de gestión y la precariedad de la infraestructura vial.
La realidad del interior tucumano suele transcurrir por carriles muy distintos a los de los despachos oficiales. En Yacuchirí, una pequeña localidad que hoy se convierte en el símbolo de la desidia, la comunidad decidió no esperar más. Ante la falta de respuestas y el deterioro avanzado de las vías de acceso, un grupo de vecinos tomó la iniciativa de reparar, por sus propios medios, el camino por donde diariamente transitan los alumnos para llegar a la escuela.
Las imágenes muestran a hombres y mujeres trabajando con herramientas rudimentarias -palas y una carretilla- para rellenar baches y nivelar el terreno. La escena desmiente, con la crudeza del barro, el relato de una provincia con servicios e infraestructura en pleno funcionamiento. En Yacuchirí, la "presencia del Estado" ha sido reemplazada por el esfuerzo físico de los ciudadanos.
El cuestionamiento a la gestión del interior
Este escenario pone bajo la lupa la gestión del Ministerio del Interior, encabezado por Darío Monteros, organismo responsable de coordinar las políticas y soluciones para las comunas y municipios del interior. El reclamo de los vecinos apunta a una falta de mantenimiento sistemático: no se trata de un daño colateral por el clima, sino de una ausencia prolongada de maquinaria vial y planes de bacheo estructural.
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Mientras desde el Ejecutivo provincial, liderado por el gobernador Osvaldo Jaldo, se insiste en la eficiencia administrativa y el control territorial, escenas como las de Yacuchirí exponen una fractura en la gestión. La falta de obras básicas de conectividad no solo afecta la circulación vehicular, sino que vulnera el derecho al acceso a la educación de los niños de la zona, quienes deben sortear obstáculos para llegar a sus establecimientos educativos.
Un abandono que se repite
Para los residentes del lugar, esta no es una situación aislada. Representa el agotamiento de una comunidad que observa cómo los discursos de inversión pública no se traducen en mejoras tangibles en su vida cotidiana. La imagen de los vecinos "haciendo de Estado" es la cara más visible de una crisis de infraestructura que afecta a múltiples parajes de la provincia.
La pregunta que resuena en el interior profundo es cuánto tiempo más podrá sostenerse el sistema mediante el voluntarismo de la gente común. Por ahora, en Yacuchirí, el camino se mantiene transitable gracias a las palas de los vecinos, mientras las explicaciones oficiales y las soluciones de fondo siguen pendientes de ejecución.