La abogada denunciada por racismo en Brasil denunció una situación límite
Además, pidió volver al país.
La situación personal y procesal de Agostina Páez, la abogada santiagueña investigada por la Justicia brasileña, se agravó en las últimas horas y encendió una fuerte alarma sobre su seguridad. La joven tuvo que dejar de manera urgente el departamento donde se alojaba en Río de Janeiro luego de vivir un episodio que su entorno calificó como "grave y peligroso".
Según relataron allegados a la defensa, Páez regresó a la vivienda y se encontró con tres personas desconocidas en el interior, quienes se identificaron verbalmente como policías. Ante el impacto de la situación y la vulnerabilidad de la abogada, la propia administración del edificio le recomendó abandonar el lugar de inmediato para evitar riesgos mayores.
"Está aterrada": el desesperado testimonio del padre
La angustia que atravesaba la joven quedó reflejada en las palabras de su padre, Mariano Páez, quien relató el dramático momento al diario El Liberal: "La pobre está aterrada. ‘Papi, me quieren matar aquí', me dijo recién", confesó.
El entorno familiar asegura que la abogada se encuentra en un estado de extrema vulnerabilidad, sin garantías claras de seguridad y en un contexto que consideran cada vez más hostil.
Habeas corpus y pedido de regreso a la Argentina
Frente a este escenario, su abogado defensor, Sebastián Robles, anunció un cambio de estrategia judicial. La defensa presentará un recurso de habeas corpus con el objetivo de que Páez pueda regresar a la Argentina.
Según explicó, la joven permanece en Brasil "casi detenida, en circunstancias adversas y confusas", expuesta a peligros que -sostienen- exceden el marco legal de la causa en su contra.
En paralelo, Robles adelantó que solicitarán el secuestro de las grabaciones de las cámaras de seguridad del episodio original ocurrido el 14 de enero, cuando se inició el conflicto judicial. La defensa asegura que el contexto de ese hecho es distinto al que se presentó hasta ahora y busca pruebas visuales que respalden su versión.
La causa por racismo y la tobillera electrónica
El trasfondo de la crisis es la investigación que la Justicia de Brasil lleva adelante contra Páez por presunto racismo, tras un altercado en un boliche de la zona sur de Río de Janeiro.
En ese marco, se dispuso la colocación de una tobillera electrónica como medida de control migratorio y se otorgó un plazo de cinco días para cumplir con la orden. Sin embargo, según informan medios locales, la medida aún no se habría concretado.
El jefe de la Comisaría 11 de Río de Janeiro, Diego Salarini, confirmó que la investigación se encuentra en su etapa final y que el expediente será elevado al Ministerio Público en los próximos días. Solo resta tomar nuevas declaraciones a la persona denunciante y a testigos del local nocturno.