¿Hasta cuándo? Nuevo desembolso multimillonario para AETAT
La Provincia saca otros 2.000 millones de pesos del bolsillo de los tucumanos para "parchear" un sistema quebrado. Mientras los empresarios se llevan el anticipo, el usuario sigue esperando colectivos que no llegan
El manual de supervivencia de AETAT sumó hoy un nuevo capítulo de éxito... para sus bolsillos. En una provincia donde los caminos se lavan y las escuelas se caen, el Gobierno de Osvaldo Jaldo decidió inyectar un "auxilio" de 2.000 millones de pesos como anticipo de compensaciones.
¿La excusa? El aumento del gasoil. ¿La realidad? Una nueva claudicación ante un sector que presiona con el servicio para obtener fondos frescos.
Este desembolso millonario aparece como un «puente financiero»; sin embargo, en Tucumán esos puentes suelen ser de madera y se caen con la primera tormenta. Se trata de dinero que fluye hacia las empresas mientras las frecuencias están reducidas a niveles de pueblo fantasma: de 377 unidades, hoy solo circulan 250. Es decir, pagamos más por un servicio que existe menos.
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Chahla planta bandera ante el "vale todo"
Lo más jugoso de esta crisis es el contraste político. Mientras la Provincia abre la billetera, en el municipio capitalino la postura es otra. La intendenta Rossana Chahla se mantiene firme: ni un peso más, sin eficiencia.
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Desde la capital exigen ver los números reales, los recorridos y los costos antes de seguir financiando la ineficiencia de las "cafeteras" de AETAT. Es, quizás, el único freno que hoy tiene la voracidad empresarial.
3.100 familias en el medio del barro
El drama humano lo pone la UTA. Con 3.100 empleos en riesgo y una deuda salarial que promedia los $650.000 por trabajador, los choferes son el último eslabón de una cadena de cinismo. Todavía no cobraron marzo, pero los empresarios ya tienen el compromiso de los 2.000 millones.
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La pregunta que se hace cualquier vecino en la parada es simple: si hay plata para anticipos:¿Por qué no hay plata para sueldos? ¿Y por qué el colectivo sigue demorando 40 minutos?
Este "salvataje" coyuntural evita el paro, pero no resuelve el descalabro. Estamos ante una gestión que prefiere el parche millonario antes que la reforma estructural. Mientras tanto, el transporte sigue zumbando, los empresarios siguen cobrando y el tucumano de a pie sigue siendo el que pone la cara y el bolsillo.
¿Pueden estar tranquilos los choferes mientras AETAT reduce las frecuencias y UTA anticipa despidos? Esta medida se presenta como un parche, pero la pregunta es: ¿se trata de un 'modus operandi' recurrente?