De las reservas al empleo: los siete desafíos económicos que enfrentará la Argentina en 2026
Con el nuevo esquema cambiario ya en marcha, el Gobierno de Javier Milei deberá consolidar la estabilidad lograda y afrontar una agenda económica exigente, marcada por la acumulación de reservas, la inflación, el empleo y la gobernabilidad.
El inicio de 2026 encontró a la economía argentina bajo una nueva fase del régimen monetario y cambiario, con bandas de flotación más amplias para el dólar y un programa de compra de reservas por parte del Banco Central (BCRA). Aunque la primera jornada transcurrió sin sobresaltos, los analistas advierten que el año estará atravesado por siete desafíos clave que pondrán a prueba el rumbo económico del Gobierno.
Un informe de GMA Capital detalló los principales focos de tensión que deberán afrontar el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo a lo largo del año.
Acumular reservas, una prioridad central
La necesidad de sumar dólares al BCRA sigue siendo uno de los reclamos centrales del mercado y del FMI. Si bien las reservas netas mejoraron respecto del inicio de la gestión, continúan en niveles críticos y condicionadas por vencimientos de deuda y disponibilidad de divisas.
El desafío será sostener las compras de dólares sin generar desequilibrios macroeconómicos ni presiones sobre los precios.
Probar el nuevo esquema monetario sin generar inflación
El nuevo régimen apunta a remonetizar la economía, permitiendo mayor emisión siempre que exista demanda de dinero. El riesgo es que esa estrategia derive en tensiones inflacionarias si no se consolida la confianza en el esquema.
Mantener la desinflación en un año más exigente
Tras una inflación estimada en torno al 30% en 2025, el objetivo ahora no solo será seguir bajándola, sino hacerlo sin resignar reservas ni credibilidad. Para los analistas, 2026 será más complejo, ya que el tipo de cambio dejará de ser una ancla tan fuerte como en la primera etapa del programa.
Gobernabilidad y avance de las reformas
Aunque el oficialismo cuenta con un Congreso más favorable, el avance de reformas estructurales -como la laboral- seguirá dependiendo de la capacidad de negociación política y del respaldo social al programa económico.
Cuidar el resultado fiscal
El equilibrio fiscal fue uno de los pilares del plan económico, pero podría verse presionado por rebajas impositivas prometidas y por el agotamiento de partidas que ya fueron fuertemente ajustadas, como transferencias a provincias y obra pública.
Reactivar la economía y generar empleo formal
Otro desafío clave será potenciar la actividad económica y el empleo de calidad, en un contexto de crecimiento del monotributo y retroceso del trabajo registrado. Se espera un crecimiento del PBI de entre 3% y 3,5%, con sectores como energía, agro, finanzas y construcción como posibles motores.
Seguir bajando el riesgo país
El riesgo país comenzó el año en torno a los 553 puntos, el nivel más bajo desde 2018. Sin embargo, el Gobierno deberá consolidar esa tendencia para acceder al financiamiento externo y afrontar vencimientos por más de US$12.600 millones durante 2026 sin comprometer las reservas.
En conjunto, el año que comienza será clave para definir si la estabilización lograda hasta ahora puede transformarse en crecimiento sostenido, menor inflación y mayor empleo, sin perder el equilibrio fiscal ni la confianza de los mercados.