Seis países condenaron la captura de Maduro y se despegan de Trump
Firmaron un documento en el que destacan tres puntos críticos.
España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay firmaron un comunicado conjunto en el que expresaron su condena a la captura de Nicolás Maduro y de Cilia Flores, en una respuesta coordinada que marca un fuerte distanciamiento de la estrategia impulsada por el gobierno de Donald Trump.
Los seis países coincidieron en rechazar las acciones unilaterales de Washington y consideraron que el operativo militar constituye un quiebre de las normas básicas del derecho internacional, con potencial impacto en la estabilidad de toda la región.
Rechazo al uso de la fuerza y defensa de la soberanía
El documento pone el foco en tres ejes centrales. En primer lugar, los gobiernos manifestaron su rechazo a la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, y recordaron que el respeto a la integridad territorial de los Estados es un principio innegociable del derecho internacional.
Además, expresaron su preocupación por posibles intentos de apropiación externa de recursos naturales, al vincular el operativo con el interés de Estados Unidos en la riqueza energética venezolana. En ese marco, remarcaron la necesidad de preservar la soberanía de los países de la región sobre sus bienes estratégicos.
América Latina como zona de paz
Otro de los puntos destacados del comunicado fue la reafirmación de América Latina y el Caribe como una zona de paz. Los países firmantes insistieron en la no intervención, el respeto mutuo y la resolución de los conflictos por vías diplomáticas como pilares para evitar una escalada regional.
Para el bloque, la eventual caída de Maduro no puede derivar en un tutelaje externo. Por el contrario, sostuvieron que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por medios pacíficos y a través de un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos.
Llamado a la ONU y contraste regional
El comunicado también incluyó un pedido explícito a los organismos internacionales. Los países reclamaron la intervención de la ONU y exhortaron al secretario general, Antonio Guterres, a mediar para desescalar la tensión y evitar la expansión del conflicto en el continente.
Esta postura contrasta con la de otros gobiernos de la región, como el de Argentina, que mostraron mayor sintonía con las acciones de Trump. En ese escenario, España, Brasil y México quedaron posicionados como los principales detractores de la vía militar, con una clara apuesta por la negociación diplomática bajo el paraguas de las Naciones Unidas.