"¿En serio?": un organismo oficial donó 38 bolsas de carbón a los inundados de Santa Ana

La Dirección de Flora y Fauna entregó 38 bolsas de carbón decomisado a una comuna golpeada por el temporal. ¿Asistencia estratégica o un gesto simbólico que sabe a poco frente a la magnitud del desastre?

En el complejo tablero de la asistencia social tras los temporales, a veces las soluciones del Estado parecen diseñadas más para "mostrar algo" que para las necesidades urgentes de la gente. El último episodio tuvo lugar en Santa Ana, donde la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos concretó una donación que, al menos por sus cifras, invita al interrogante del título: ¿En serio?

El organismo, encabezado por Juan Carlos Parajón, entregó un total de 192 kilos de carbón vegetal (unas 38 bolsas de 5 kilos). Lo llamativo no es el producto en sí -que proviene de decomisos a la tala ilegal, una práctica que el Estado debe combatir- sino la escala de la ayuda frente a una comunidad que viene de sufrir anegamientos, pérdidas materiales y caminos intransitables.

El destino de lo incautado 

Desde la Secretaría de Producción destacaron que la acción busca "otorgar un destino social a los productos incautados". Es, en los papeles, una decisión administrativa correcta: en lugar de que el carbón ilegal se pudra en un depósito, se entrega a una comuna.

Sin embargo, en el contexto de una emergencia climática donde las familias necesitan reconstruir sus defensas, desobstruir canales y recuperar lo perdido, la llegada de una camioneta con un puñado de bolsas de carbón suena, cuanto menos, a una respuesta desfasada.

¿Asistencia o protocolo territorial?

El despliegue de funcionarios para la entrega -estuvieron presentes directores, subdirectores y jefes de fiscalización- contrastó con el volumen de la carga. Mientras el Gobierno provincial insiste en que la prioridad es "fortalecer la presencia territorial", los vecinos del interior profundo esperan obras de fondo, como las que la DPA y el Ministerio de Obras Públicas vienen postergando.

"¿En serio?": un organismo oficial donó 38 bolsas de carbón a los inundados de Santa Ana

Nadie duda de que el carbón será utilizado, pero en la política los gestos se miden por su impacto. Entregar 192 kilos de carbón a una localidad afectada por un temporal es un movimiento administrativo prolijo, pero como respuesta a una crisis climática, se queda en la superficie. 

En Tucumán, donde el barro todavía no se seca, la "asistencia" debería empezar a parecerse más a una solución estructural y menos a un reparto de sobrantes de depósitos.

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