Quién es Luis Fontana, el nuevo titular de la ANMAT, con una fuerte trayectoria en la medicina prepaga
Fontana fue designado al frente del organismo regulador tras el escándalo del fentanilo y llega con el desafío de recuperar la credibilidad y modernizar los controles sanitarios.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) inicia una nueva etapa luego de la designación de Luis Eduardo Fontana como su nuevo titular. El médico cirujano asume en un contexto crítico, marcado por la peor tragedia sanitaria registrada en el país, con más de 170 muertes vinculadas a fentanilo contaminado, que dejó al organismo bajo una fuerte lupa judicial y política.
La salida de Agustina Bisio, oficialmente atribuida a motivos personales, abrió paso a un recambio que el Gobierno nacional presenta como clave para garantizar continuidad institucional, reforzar la conducción técnica y recuperar el prestigio internacional de la agencia reguladora.
Un perfil técnico con respaldo político
La llegada de Fontana cuenta con el respaldo del ministro de Salud, Mario Lugones, uno de los funcionarios de mayor confianza del presidente Javier Milei y de Karina Milei. Desde el Ejecutivo aseguran que su designación responde a la necesidad de un liderazgo con experiencia en gestión, transparencia y modernización del sistema sanitario.
El nuevo titular de la ANMAT es médico cirujano, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y complementó su formación con estudios en administración de empresas de salud, dirección estratégica, sistemas de información y negociación.
De OSDE a la conducción de la ANMAT
Fontana cuenta con más de 30 años de trayectoria en el sistema de salud, con un extenso paso por OSDE, una de las principales empresas de medicina prepaga del país. Allí ocupó cargos de alta responsabilidad, como director general, director médico de servicios asistenciales y gerente médico.
Además, desarrolló su carrera asistencial como jefe de residentes y cirujano de planta en instituciones de referencia, entre ellas el Instituto Ángel Roffo, consolidando un perfil que combina práctica médica con gestión sanitaria.
Los ejes de la nueva gestión
Según fuentes oficiales, la gestión de Fontana al frente de la ANMAT tendrá como prioridades el ordenamiento administrativo, la eliminación de estructuras ineficientes y la optimización de recursos. El objetivo central es reducir demoras burocráticas y fortalecer la capacidad de control del organismo.
Su enfoque apunta a profundizar procesos de digitalización, trazabilidad y toma de decisiones basadas en datos, pilares considerados clave para garantizar medicamentos seguros y controles efectivos en toda la cadena sanitaria.
Una ANMAT golpeada que busca reconstruirse
El caso del fentanilo adulterado dejó a la ANMAT en una situación crítica, con cuestionamientos sobre los controles estatales y la fiscalización de laboratorios. En ese contexto, la conducción de Fontana se inscribe en una etapa de refuncionalización del organismo, que incluye reformas regulatorias, simplificación de trámites y fortalecimiento del control posterior.
Desde el Gobierno sostienen que la meta es construir una ANMAT más ágil, eficiente y confiable, capaz de sostener reglas claras y ofrecer un impacto concreto en la salud pública.