Nuevo IPC: cómo se gestó el conflicto entre el Gobierno y Lavagna y por qué dejó el Indec
La postergación del cambio en la medición de la inflación profundizó una tensión que venía desde hacía meses. Las diferencias metodológicas y el trasfondo político detrás de la salida.
La renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec sorprendió por el momento elegido: a días de que comenzara a regir el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que finalmente quedó postergado sin fecha. Sin embargo, en la Casa Rosada admiten que el vínculo con el economista estaba desgastado desde hacía tiempo.
Aunque públicamente el ministro de Economía, Luis Caputo, habló de una salida "en términos amigables", puertas adentro reconocen que la decisión de frenar la actualización del IPC fue el punto de quiebre.
El nuevo IPC que nunca empezó a regir
El rediseño del IPC había sido anunciado en octubre y debía comenzar a aplicarse en enero. El objetivo era actualizar la canasta de consumo que se utiliza para medir la inflación, basada aún en parámetros de la ENGHo 2004.
Entre los cambios previstos, se buscaba eliminar ítems en desuso -como fax, cintas VHS o revelado de fotos- y darle mayor peso a rubros como Vivienda, servicios públicos y Transporte, más representativos del gasto actual de los hogares.
El propio Banco Central contemplaba la implementación en su último Informe de Política Monetaria y, además, se trataba de un pedido explícito del FMI, según el Staff Report más reciente.
Pero hace poco más de un mes, el Gobierno decidió postergar la aplicación del nuevo índice hasta que "se consolide el proceso de desinflación", algo que estiman para mediados de 2026.
Lavagna no compartía ese criterio y quedó en la incómoda posición de tener que retroceder sobre un anuncio oficial ya realizado.
Diferencias que iban más allá de la inflación
Las tensiones no se limitaron al IPC. También hubo desacuerdos con el Ejecutivo por la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), que miden, entre otras variables, el gasto de divisas de los turistas extranjeros en el país.
En el área de Turismo consideraban que esos datos no reflejaban el consumo real y, como consecuencia, se decidió retirar el financiamiento para esa medición. Desde enero, esos informes sufrirán cambios en su difusión y periodicidad.
Ese episodio profundizó el malestar entre el Indec y el Gobierno.
El trasfondo político que sobrevoló la salida
En Casa Rosada deslizan que el momento de la renuncia "no fue casual" y vinculan la decisión a una jugada política. Incluso mencionan al entorno de Sergio Massa, espacio con el que históricamente se vinculó Lavagna.
Sin embargo, desde el Frente Renovador aseguran que la relación estaba rota desde que el economista decidió continuar al frente del Indec tras la asunción de Javier Milei y que hace más de un año no tenían contacto.
La versión oficial contrasta con el discurso público. Caputo sostuvo: "Lavagna se fue en condiciones completamente amigables, tanto conmigo como con el Presidente".
Quién es Pedro Lines, el reemplazante
Tras la salida de Lavagna, el Gobierno designó al frente del organismo a Pedro Lines, un técnico que se desempeñaba como director dentro del Indec desde 2018.
En el Ejecutivo aseguran que se trata de un perfil "técnicamente intachable" y que no existen dudas sobre su alineamiento con la nueva etapa que se abre en el organismo.
Mientras tanto, el nuevo IPC quedó en pausa y el debate sobre la medición de la inflación volvió a instalarse en el centro de la escena política y económica.