Reforma laboral: fuerte cruce entre el Gobierno y Kicillof antes de las sesiones extraordinarias
En la antesala del debate en el Congreso, la reforma laboral volvió a tensar la relación entre Nación y la provincia de Buenos Aires. Axel Kicillof cuestionó el proyecto y desde el Gobierno nacional salieron a responderle con dureza.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof encendió la polémica al criticar públicamente la reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei. A través de un posteo en X, sostuvo que el proyecto "no tiene nada que ver con la libertad" que pregona el Gobierno y advirtió sobre un posible recorte de derechos básicos.
Según planteó, si los trabajadores pierden el derecho al descanso y a las vacaciones, la idea de libertad queda reducida a un simple discurso. En la misma línea, su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, calificó la iniciativa como una consecuencia más de la política económica nacional y aseguró que no solucionará los problemas de empleo ni mejorará la competitividad.
La respuesta del Gobierno: críticas y reproches al kirchnerismo
Las declaraciones no tardaron en generar reacción. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió al cruce y acusó a Kicillof de no haber leído el proyecto. En un mensaje directo, rechazó las críticas y afirmó que los verdaderos retrocesos en materia de derechos ocurrieron durante los gobiernos kirchneristas.
Adorni enumeró problemas como la inflación, la pobreza y la presión impositiva, y defendió la gestión actual al asegurar que logró reducir la deuda pública. El tono fue contundente y marcó el nivel de confrontación política en la previa del debate legislativo.
Más voces oficiales y el foco en Ganancias
El secretario de Comunicación, Javier Lanari, también se sumó a los cuestionamientos y apuntó contra quienes hablan de "flexibilización laboral", recordando el crecimiento del empleo informal y del Estado en años anteriores.
Por su parte, el ministro del Interior, Diego Santilli, puso el foco en uno de los puntos más discutidos del proyecto: la baja del Impuesto a las Ganancias para empresas. Según afirmó, el rechazo del kirchnerismo responde a una lógica recaudatoria que, en su visión, termina perjudicando la generación de empleo.
Con las sesiones extraordinarias cada vez más cerca, la reforma laboral promete convertirse en uno de los ejes centrales del debate político, con cruces que anticipan un clima caliente dentro y fuera del Congreso.