La creación del INCAA bonaerense reaviva la tensión entre Kicillof y Milei
La provincia aprobó un organismo propio de fomento audiovisual y abrió un nuevo conflicto con la Casa Rosada por el rol del Estado en la cultura.
La Legislatura bonaerense aprobó la creación de un organismo provincial de fomento audiovisual, conocido como INCAA bonaerense. La ley declara a la actividad como estratégica y establece un fondo inicial de 675 millones de pesos, además de un consejo asesor, una red de salas y programas de formación y producción.
La iniciativa recibió apoyo amplio en la Legislatura y forma parte de un paquete más grande de leyes impulsadas por el gobierno provincial.
La disputa política: dos modelos culturales enfrentados
El proyecto bonaerense aparece en contraste con la política cultural nacional. Mientras el gobierno de Milei impulsa recortes, reducción de presupuesto y cambios en el INCAA nacional, la administración de Kicillof apuesta a sostener y financiar la producción audiovisual, argumentando que genera empleo, valor agregado y desarrollo regional.
Para el gobierno nacional, la cultura debe depender del mercado y no del financiamiento estatal. Para la provincia, en cambio, la intervención pública es clave para sostener una industria que, afirman, quedó golpeada por los ajustes.
Qué implica para el sector audiovisual
Con el nuevo organismo, la provincia apunta a promover producciones locales, apoyar proyectos independientes y fortalecer circuitos de exhibición. La medida busca descentralizar la actividad del área metropolitana y generar oportunidades para cine, series, animación y videojuegos dentro del territorio bonaerense.
Técnicos, artistas y productores ven la creación del ente como una oportunidad para recuperar espacios de trabajo perdidos y ampliar la oferta cultural.
Un conflicto que trasciende lo cultural
La creación del INCAA bonaerense se convirtió en un nuevo capítulo de la confrontación política entre Nación y Provincia. Para el oficialismo bonaerense, la cultura es un motor productivo que merece políticas activas; para el gobierno nacional, un área donde el gasto debe reducirse.
El choque entre ambas miradas promete seguir generando tensiones en los próximos meses, mientras el sector audiovisual observa con atención qué recursos, programas y apoyos lograrán sostenerse.