Julia Strada advirtió sobre el impacto del modelo de Milei en la industria, el empleo y los derechos laborales
La diputada nacional cuestionó la falta de una política industrial, alertó sobre el cierre masivo de empresas y denunció que la reforma laboral y la intervención en el INDEC ponen en riesgo la economía real y la previsibilidad social.
Un diagnóstico crítico sobre la industria nacional
Durante su participación en Enterate Verano, la diputada nacional Julia Strada realizó un fuerte análisis del rumbo económico del gobierno de Javier Milei, al que acusó de no contar con un modelo industrial ni a corto ni a mediano plazo. En ese sentido, remarcó que los datos oficiales desmienten el discurso del Ejecutivo sobre la supuesta estabilidad del empleo.
"Cierran 30 empresas por día y ya se perdieron más de 200 mil puestos de trabajo. Son datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo", sostuvo, y cuestionó a los funcionarios que intentan desacreditar esas cifras cuando no coinciden con su relato público.
Strada fue contundente al señalar que el cierre neto de empresas asciende a unas 21.000 firmas, incluso contemplando las que abren, lo que deja en evidencia -según afirmó- el impacto real de la política económica sobre el entramado productivo.
Industria, apertura y competitividad: una discusión de fondo
La legisladora aclaró que la defensa de la industria no responde a una cuestión ideológica, sino a una definición estratégica de país. "No se trata de cerrar por cerrar, sino de decidir qué queremos producir y defenderlo con políticas públicas", explicó.
En ese marco, planteó que una apertura comercial puede ser gradual y planificada, siempre que esté acompañada por subsidios inteligentes, transferencia tecnológica, formación de recursos humanos, universidades públicas y escuelas técnicas, elementos que -según afirmó- están ausentes en la gestión actual.
También marcó contradicciones en el esquema importador: "Importamos aceite de oliva de Italia, jamón crudo de España o maquinaria agrícola usada, cuando Argentina produce alimentos y maquinaria. No tiene sentido", subrayó.
Reforma laboral: un cambio estructural que genera alarma
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Strada advirtió que el proyecto ataca tanto derechos individuales como derechos colectivos, y que su verdadero alcance no siempre se comunica con claridad.
"Si se destruyen los derechos colectivos, se destruye la herramienta que permite defender el salario, las vacaciones y las condiciones de trabajo", afirmó. Entre los puntos más sensibles, mencionó la descentralización de la negociación colectiva, el fin de la ultraactividad y la posibilidad de que convenios históricos vuelvan "a foja cero".
Según explicó, esto podría habilitar retrocesos como la eliminación de adicionales por antigüedad y una mayor precarización laboral, dejando a los trabajadores sin mecanismos reales de defensa.
El vacío sobre los trabajadores de plataformas
Strada también cuestionó que la reforma laboral no contemple a los trabajadores de aplicaciones, uno de los sectores más extendidos en el actual contexto económico.
"Lo único verdaderamente nuevo del mundo laboral quedó afuera de la reforma", señaló, al remarcar que el Gobierno considera estas tareas como relaciones comerciales y no laborales, lo que excluye a miles de personas de derechos básicos como ART, cobertura de salud y aportes jubilatorios.
Como contraste, citó experiencias internacionales, como el avance regulatorio en México, y sostuvo que Argentina debería recorrer un camino similar.
INDEC, inflación y pérdida de previsibilidad
Otro punto crítico fue la situación del INDEC y el manejo del índice de inflación. Strada anunció la presentación de un pedido de interpelación al ministro Luis Caputo, para que explique por qué se posterga la actualización del IPC y por qué se avanza sobre un organismo que debería tener autonomía técnica.
"Romper el índice es romper el termómetro de la economía. Sin una medición confiable no se pueden anclar expectativas", advirtió. Según explicó, esto afecta negociaciones salariales, alquileres, bonos y contratos, generando incertidumbre en toda la economía.
El desafío del peronismo y una propuesta alternativa
Consultada sobre el rol del peronismo, Strada reconoció que existe un consenso social más amplio del que su espacio esperaba, pero sostuvo que eso obliga a revisar estrategias sin abandonar principios.
Planteó una propuesta basada en valor agregado, desarrollo de cadenas productivas, energía nuclear, industria naval, marina mercante y aprovechamiento estratégico de recursos como el litio, siguiendo modelos regionales como el de Lula da Silva en Brasil.
"La desinflación tiene que ser un objetivo, pero sostenida sobre bases firmes, no sobre endeudamiento con el FMI", concluyó, al remarcar que el desafío es construir un modelo de desarrollo con producción, empleo y previsibilidad.