Gobernadores no kirchneristas pierden influencia en el Senado y el peronismo mantiene su bloque
A pesar de los intentos de armar un espacio propio, los mandatarios provinciales no lograron fracturar la unidad del bloque peronista en la Cámara alta.
Los gobernadores no kirchneristas buscaban sumar peso político en el Senado tras las últimas elecciones, pero la estrategia no dio resultados. Aunque algunos mandatarios impulsaron la creación de nuevos espacios, el bloque peronista se mantuvo cohesionado y conservó la mayoría.
Uno de los movimientos más relevantes fue el de Gerardo Zamora, que decidió conformar un bloque propio junto a la senadora electa Elia Moreno. Sin embargo, esa salida no fue suficiente para modificar el mapa interno ni para debilitar al peronismo.
Por qué el Senado sigue blindado
A diferencia de la Cámara de Diputados, donde los gobernadores tienen más capacidad de incidencia en la conformación de alianzas y bloques, en el Senado ese margen es mucho menor. La representación provincial es fija y los legisladores responden más a sus propios alineamientos que a las presiones de las gobernaciones.
Además, varios gobernadores cuyos distritos están representados por senadores peronistas mantienen vínculos directos con ese espacio, lo que dificulta cualquier intento de fractura.
Qué significa para el escenario nacional
El peronismo retiene así una posición estratégica en el Senado, clave para negociar, acompañar o bloquear iniciativas legislativas en los próximos meses. Mantener el control de la Cámara alta le permite sostener una cuota importante de poder institucional.
Para los gobernadores no kirchneristas, el revés refuerza un límite evidente: su capacidad de influir en el Senado es acotada, y cualquier construcción política nacional dependerá de sumar adhesiones fuera de sus provincias.