Mientras los trabajadores paran, el FMI presiona por la aprobación de la reforma laboral
En plena jornada de huelga nacional, el organismo internacional salió a respaldar el proyecto que se debate en el Congreso.
En un momento de máxima tensión por el paro general de la CGT, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a intervenir en la política interna argentina. La vocera del organismo, Julie Kozack, defendió la reforma laboral que impulsa el Gobierno Nacional, calificándola como una herramienta para "impulsar la creación de empleo", una visión que choca frontalmente con el reclamo de los sindicatos que denuncian una precarización masiva.
Kozack reconoció que estas reformas tienen "costos de transición", una frase que resuena con fuerza mientras miles de tucumanos y trabajadores de todo el país mantienen paralizadas sus actividades. Según el organismo, estas medidas que hoy se debaten en la Cámara de Baja son necesarias para reducir la informalidad, aunque no mencionaron el impacto directo en la estabilidad de quienes ya tienen empleo.
Elogios a las reservas y el ojo puesto en el INDEC
Además del respaldo a la reforma laboral, el FMI destacó la acumulación de reservas por parte del Banco Central, que ya compró más de US$ 2.000 millones en lo que va del 2026. Para el organismo, el "ancla fiscal" (el ajuste de gastos) sigue siendo la prioridad absoluta para garantizar la confianza de los mercados internacionales.
Sin embargo, no todo fue respaldo. El Fondo lanzó un llamado de atención sobre la transparencia en las estadísticas del INDEC, luego de que el Gobierno decidiera no aplicar la nueva canasta para medir la inflación. Kozack subrayó que es "esencial" contar con datos creíbles e imparciales, dejando en claro que el organismo mantiene un monitoreo constante sobre las cifras oficiales mientras la conflictividad gremial sigue en ascenso en las calles.