Caputo estalló contra quienes piden devaluar: "Me dan ganas de cagarlos a patadas"
El ministro de Economía endureció su discurso en Rosario y dejó en claro que el Gobierno no evalúa un salto del dólar, en medio de dudas por la recuperación.
Fuerte exabrupto en plena exposición
El ministro de Economía, Luis Caputo, protagonizó un momento de alta tensión durante su exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde lanzó duras críticas contra economistas y dirigentes que reclaman una devaluación.
"Me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo", expresó el funcionario, visiblemente molesto, al referirse a quienes impulsan un ajuste cambiario como solución para mejorar la competitividad. La frase no pasó desapercibida y rápidamente generó repercusiones en el ámbito político y económico.
Rechazo total a una devaluación
Más allá del tono, el mensaje de fondo fue contundente: el Gobierno de Javier Milei no planea modificar el esquema cambiario. Según explicó Caputo, la idea de que la competitividad depende de una devaluación es un concepto erróneo que la Argentina debe dejar atrás.
"Tenemos que terminar de comernos el cuento de que para ser competitivos hay que devaluar", insistió, marcando una línea clara frente a las presiones del mercado y de la oposición.
Preocupación por la velocidad de la recuperación
En su análisis, el ministro reconoció que uno de los principales desafíos del modelo económico actual es el ritmo de la reactivación. Si bien se mostró optimista sobre el futuro, admitió que la velocidad del crecimiento genera inquietud.
"Yo no tengo ninguna duda de que nos va a ir bien. Ahora, ¿qué me preocupa? La velocidad de la recuperación", señaló. El Gobierno proyecta un potencial de crecimiento de entre el 8% y el 10% anual, aunque atado a la respuesta del sector privado.
Datos positivos, pero con una realidad desigual
Caputo defendió los resultados del programa económico y aseguró que la economía ya muestra signos de mejora. Según indicó, el producto, el consumo privado y las exportaciones se encuentran en niveles récord, con 12 de los 16 sectores en crecimiento.
Sin embargo, también reconoció que el repunte no es uniforme. "La realidad es heterogénea", afirmó, al tiempo que cuestionó las visiones que generalizan la crisis a partir de los sectores más golpeados.
Inversiones, RIGI y presión fiscal
El ministro también destacó el rol de sectores estratégicos como energía y minería, y proyectó exportaciones por 270.000 millones de dólares en la próxima década. En ese marco, subrayó la importancia del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con 13 proyectos aprobados y otros 22 en evaluación.
Además, planteó que el crecimiento será clave para avanzar en una reducción impositiva. "En la medida en que crezcamos, vamos a poder decirle a las provincias que bajen ingresos brutos", sostuvo.
Un mensaje directo al mercado
En el cierre de su exposición, Caputo buscó transmitir confianza al sector empresario, en un contexto de creciente tensión política y económica. Aseguró que el principal riesgo ya no es un escenario negativo, sino perder oportunidades de inversión.
"El mayor riesgo es que alguno se pierda la oportunidad de invertir en el país al que mejor le va a ir en los próximos 30 años", concluyó.