Argentina enfrenta un desmantelamiento crítico en cirugías pediátricas
El despido del equipo de especialistas dejó al sistema sin coordinación médica, mientras el Ministerio de Salud asegura que el programa "sigue funcionando".
Desde hace cuatro días, el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) funciona en "piloto automático", una situación que especialistas califican como peligrosa para la atención pediátrica en todo el país. Aunque la plataforma digital continúa operativa y las alertas de pacientes graves siguen llegando desde las provincias, ya no hay profesionales capacitados para responder. La decisión del Gobierno de despedir a todo el equipo de coordinación generó un vacío que pone en riesgo a miles de niños con malformaciones cardíacas.
Un "apagón" de expertos que preocupa a médicos y legisladores
El PNCC contaba con un equipo de especialistas que actuaba como "cerebro" de una red federal compleja. Entre ellos estaban Willy Conejeros Parodi, Paula Campana, Carlos Rosental, Silvina Rosellot, Mariana Fernández, Tomas Schwaller y María Eugenia Olivetti. La eliminación de este equipo dejó al programa atendido únicamente por personal administrativo, sin criterio médico para derivar casos complejos.
El diputado nacional y médico Pablo Yedlin calificó la medida como un "retraso sanitario gigantesco" e "ilegal", recordando que el PNCC tiene rango de ley desde 2023. Según Yedlin, la eliminación de coordinadores genera un "cuello de botella peligroso", que podría provocar retrasos en la atención y aumentar la mortalidad infantil.
Impacto federal y riesgos inmediatos
Antes del desmantelamiento, el programa permitía que un bebé con malformación cardíaca fuera evaluado en tiempo real y derivado al centro adecuado según su complejidad. La Asociación Argentina de Salud Pública (AASAP) advirtió que la medida implica un riesgo directo para la vida de los pacientes, desarticulando un sistema que había logrado reducir la lista de espera quirúrgica a cero y garantizar una sobrevida del 95%.
La pediatra Ana Speranza, fundadora del programa, destacó que el PNCC no solo coordinaba cirugías, sino que también capacitaba profesionales, equipaba hospitales y realizaba diagnósticos prenatales. Según Speranza, el desmantelamiento desperdicia 15 años de inversión estatal en formación de recursos humanos.
La respuesta del Ministerio de Salud
Ante las denuncias, el Ministerio de Salud emitió un comunicado asegurando que el programa "sigue funcionando" y que las consultas recibidas en 2026 fueron derivadas correctamente. Según la cartera, la reorganización busca "optimizar el funcionamiento" y el personal desafectado habría intentado vaciar el programa.
El Ministerio destacó que la coordinación médica ahora depende del Hospital Garrahan, y que los empleados administrativos mantienen la operatividad de la red, aunque no aclara cómo se reemplaza la experiencia de los especialistas despedidos.
Un sistema construido durante 15 años, ahora en riesgo
El PNCC fue creado en 2008 para garantizar atención equitativa a niños de todo el país. La red federal categorizaba 15 centros según complejidad y los coordinadores monitoreaban los casos 24/7, asegurando derivaciones eficientes. Cada año, el equipo gestionaba unas 6.000 notificaciones y coordinaba cerca de 800 cirugías de alta complejidad.
Oscar Trotta, exdirectivo del Garrahan, advirtió que eliminar a los coordinadores rompe la lógica federal del sistema, saturando los hospitales nacionales y dejando a las provincias sin respuestas locales. Para los especialistas, esta decisión representa un retroceso significativo en salud pública y pone en riesgo la vida de miles de niños que requieren cirugías cardíacas urgentes.