A 11 años de la muerte de Nisman, la Justicia vuelve a investigar el rol de los servicios de inteligencia
La causa por el fallecimiento del fiscal suma una nueva línea de análisis sobre el accionar de los organismos de inteligencia.
A once años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la Justicia argentina decidió profundizar una línea de investigación sensible: el posible rol de los servicios de inteligencia en torno a su fallecimiento.
La causa, marcada por giros y controversias, vuelve a tomar impulso con el objetivo de analizar aspectos que aún no fueron esclarecidos y que podrían aportar nuevas pistas sobre lo ocurrido.
El contexto de un caso que marcó a la Argentina
Nisman fue hallado muerto en su departamento en enero de 2015, pocos días después de denunciar a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA.
Desde entonces, el caso generó un fuerte impacto político, judicial y social, con investigaciones que oscilaron entre la hipótesis de suicidio y la de homicidio, sin un cierre definitivo.
Qué se investigará ahora
Los jueces pondrán el foco en la actuación de los organismos de inteligencia antes y después de la muerte del fiscal. Se revisarán comunicaciones, movimientos y posibles vínculos de agentes que podrían haber influido en el desarrollo de los hechos.
La intención es determinar si hubo irregularidades, omisiones o maniobras que hayan condicionado la investigación original.
Expectativa por nuevos avances judiciales
La reapertura de esta línea fue seguida con atención por familiares de Nisman y por sectores que reclaman el esclarecimiento del caso. Para muchos, se trata de una oportunidad para avanzar hacia una verdad judicial más completa.
A más de una década del hecho, la causa Nisman continúa siendo una de las más sensibles de la historia reciente, con implicancias políticas e institucionales que aún resuenan en la sociedad argentina.