Venezuela decretó el estado de conmoción exterior y habilitó detenciones
La medida amplía de forma excepcional los poderes del Ejecutivo, autoriza arrestos y suspende garantías constitucionales en medio de la crisis con Estados Unidos.
Venezuela ingresó en una nueva fase de excepción institucional luego de la publicación en la Gaceta Oficial del decreto que establece el Estado de Conmoción Exterior, una medida que otorga facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo y ordena detenciones contra quienes respalden la ofensiva militar de Estados Unidos.
El régimen chavista justificó la decisión en el marco de la crisis abierta tras la detención de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York, un hecho que profundizó la confrontación directa con Washington.
Qué establece el decreto de excepción
El decreto, fechado el sábado y difundido oficialmente este lunes, tiene rango de ley, una vigencia inicial de 90 días y la posibilidad de ser prorrogado por un período similar. El texto lleva la firma de Maduro y fue refrendado por Delcy Rodríguez, quien asumió funciones ejecutivas tras la captura del exmandatario.
Uno de los puntos centrales ordena a los cuerpos de seguridad nacionales, estatales y municipales a localizar y detener a personas acusadas de promover o apoyar acciones militares estadounidenses, con intervención inmediata y fines de juzgamiento penal en todo el territorio.
La norma también dispone la militarización de sectores estratégicos, como los servicios públicos, la industria petrolera y otras áreas clave del Estado. El personal que se desempeña en estos ámbitos quedará temporalmente bajo régimen militar, reforzando el control de las Fuerzas Armadas sobre actividades esenciales.
Además, el Ejecutivo queda habilitado a requisar bienes, suspender derechos como la reunión y la manifestación pública y adoptar cualquier acción que considere necesaria para la defensa nacional. Aunque el texto asegura el respeto de derechos fundamentales como la vida y la libertad personal, reconoce explícitamente la posibilidad de restringir garantías constitucionales durante su vigencia.
Se trata de la primera vez que Venezuela activa el estado de conmoción exterior desde la entrada en vigor de la Constitución de 1999, lo que da cuenta de la magnitud del quiebre institucional. La medida se apoya también en leyes sancionadas en años recientes que penalizan el respaldo a sanciones internacionales o acciones calificadas como "daño extranjero".
Detenciones de periodistas en medio de la crisis
En paralelo a la entrada en vigencia del decreto, se registraron detenciones de periodistas en Caracas. La Secretaría General del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela confirmó que 14 trabajadores de prensa fueron arrestados, de los cuales 13 pertenecen a medios extranjeros y uno a la prensa nacional.
Según informó el organismo, algunos reporteros fueron detenidos en la Asamblea Nacional, mientras que otros fueron arrestados en distintas zonas de la capital mientras realizaban coberturas sobre la situación política y social del país.
"Tenemos conocimiento de que cuatro periodistas ya fueron liberados, mientras que diez permanecen detenidos, aunque en varios casos se desconoce su paradero", señalaron desde el Colegio de Periodistas, que aseguró estar realizando gestiones para lograr su ubicación y posterior liberación.
El decreto puede ser revisado por la Asamblea Nacional o el Tribunal Supremo de Justicia, aunque ambos organismos permanecen bajo control del chavismo, lo que limita la existencia de contrapesos efectivos. En este contexto, el Gobierno llamó a la población a defender al país con "fervor patriótico", mientras se anticipa un período de fuerte control político, militar y social en Venezuela.