Trump dijo que Estados Unidos decidirá qué petroleras podrán operar en Venezuela
El presidente de Estados Unidos aseguró este viernes que él mismo decidirá qué empresas podrán explotar petróleo en Venezuela.
Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que él decidirá personalmente qué compañías petroleras podrán ingresar a Venezuela en el marco de los planes de su administración para reconstruir la infraestructura energética del país.
"Vamos a tomar la decisión sobre qué compañías petroleras van a entrar", afirmó al inicio de una reunión en la Casa Blanca con más de una docena de ejecutivos del sector energético. "Vamos a cerrar un acuerdo con las compañías; probablemente lo hagamos hoy o dentro de poco", señaló.
A su vez, Trump señaló que las petroleras deberán negociar directamente con Estados Unidos el acceso al petróleo venezolano y no con el liderazgo de Venezuela. "Es una Venezuela completamente distinta. El pueblo de los Estados Unidos va a ser uno de los grandes beneficiarios", explicó.
"Ustedes están negociando con nosotros directamente, no están negociando con Venezuela en absoluto, no queremos que negocien con Venezuela", advirtió el mandatario republicano.
"Y tendrán total seguridad. Una de las razones por las que no podían trabajar (en Venezuela) es que no tenían garantías. Pero ahora tienen seguridad total", enfatizó Trump.
Además, invitó a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano gestionado por Washington "que necesiten" y defendió que su Administración tome control de las ventas de petróleo del país suramericano porque de lo contrario "Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero".
"Estamos abiertos a hacer negocios. China puede comprarnos todo el petróleo que quiera, allí (en Venezuela) o en Estados Unidos. Rusia puede obtener de nosotros todo el petróleo que necesiten", dijo Trump en una reunión con directivos de petroleras para tratar la reconstrucción de la industria del petróleo en Venezuela.
Trump había decretado sanciones contra el crudo venezolano en 2019, durante su primer mandato. El gobierno instauró también una recompensa inicial de 15 millones de dólares contra el ahora derrocado presidente Nicolás Maduro, que luego bajo la presidencia de Joe Biden aumentó a 25 millones.