Tras la captura de Maduro, Cuba entra en alerta y teme perder su principal sostén energético
El golpe de Estados Unidos al régimen venezolano encendió alarmas en La Habana, que depende del petróleo de Caracas para sostener su frágil economía.
La captura de Nicolás Maduro tras el ataque militar ordenado por Donald Trump sacudió el tablero político regional y encendió una alarma inmediata en Cuba. La isla teme que la caída de su principal aliado derive en un colapso energético con consecuencias sociales y económicas difíciles de contener.
La advertencia de Washington y el mensaje a La Habana
La reacción estadounidense no se limitó a Venezuela. El secretario de Estado, Marco Rubio, lanzó una advertencia directa al régimen cubano al señalar que, si estuviera en La Habana, "estaría preocupado". A su vez, Donald Trump profundizó el mensaje al comparar la situación de Cuba con la venezolana y afirmar que su objetivo es "ayudar al pueblo cubano frente al castrismo".
Las declaraciones fueron interpretadas en la isla como una señal de endurecimiento de la política exterior estadounidense y un llamado de atención al histórico vínculo entre ambos regímenes.
Por qué Cuba depende del petróleo venezolano
La preocupación cubana tiene fundamentos concretos. Venezuela es hoy el principal proveedor de petróleo de la isla, en un esquema que no implica pagos en dólares sino intercambio por servicios médicos y de seguridad. En un contexto de reservas agotadas y sin acceso a financiamiento externo, ese acuerdo resulta vital.
Cuba atraviesa una crisis energética crónica que se refleja en apagones diarios y protestas crecientes. Según estimaciones independientes, necesita entre 110.000 y 120.000 barriles diarios para cubrir su demanda interna, pero apenas produce unos 40.000. El resto debe importarse.
En su mejor momento, Caracas llegó a enviar hasta 100.000 barriles diarios, cifra que se desplomó primero a 27.000 y que hoy rondaría los 15.000. El déficit actual de la isla oscila entre 50.000 y 60.000 barriles diarios, un faltante que Rusia y México solo cubren de manera marginal.
Un aliado clave en riesgo y un escenario incierto
Venezuela es, después de China, el principal aliado económico y político de Cuba. Analistas coinciden en que una eventual caída del chavismo implicaría un golpe directo a la revolución cubana, tanto en términos energéticos como geopolíticos.
Si bien algunos especialistas descartan una intervención militar similar a la de Venezuela, advierten que el escenario obliga a La Habana a revisar su capacidad de respuesta. Para el régimen cubano, la captura de Maduro no es un hecho lejano: es una señal de alerta sobre la fragilidad de su principal sostén y el nuevo rumbo de la política estadounidense en la región.