Secretario de Energía de EE.UU. llegó a Caracas en una visita clave tras la captura de Maduro
Es el viaje de mayor nivel desde el operativo que desplazó al chavismo y busca reactivar el sector petrolero.
El secretario de Energía de Estados Unidos llegó a Caracas en una misión considerada de alto impacto político y económico. Se trata del viaje de mayor nivel de un funcionario de Washington desde la captura de Nicolás Maduro a comienzos de año y marca una nueva etapa en la relación entre ambos países.
La presencia del funcionario refleja el interés estratégico de la Casa Blanca por el futuro del sector energético venezolano en un contexto de cambios profundos en el país tras el operativo que removió al exmandatario del poder.
El foco puesto en el petróleo y la recuperación económica
Durante su visita, el funcionario estadounidense tiene previsto reunirse con autoridades locales y representantes del sector energético. El objetivo central es analizar el estado de la industria petrolera y avanzar en su reactivación tras años de crisis, sanciones y caída en la producción.
La agenda también incluye encuentros con compañías internacionales vinculadas al negocio del crudo y recorridas por zonas clave para la extracción. La apuesta de Estados Unidos es impulsar inversiones para recuperar un sector considerado vital para la economía venezolana.
Un giro geopolítico con impacto regional
El viaje ocurre en medio de reformas recientes que buscan abrir el mercado petrolero venezolano a la inversión privada, con la intención de atraer capital extranjero y modernizar la infraestructura energética. Washington, por su parte, apunta a reforzar su presencia en el país y recuperar influencia en una región estratégica en materia de energía.
Además, la visita se da en un contexto de conversaciones vinculadas al suministro de petróleo y posibles planes de reconstrucción del sector que podrían movilizar inversiones importantes en los próximos años.
Un mensaje político además de económico
Más allá de la agenda energética, el arribo del funcionario estadounidense también tiene un fuerte componente simbólico. Representa un acercamiento formal tras el cambio de escenario político y el inicio de una nueva etapa diplomática entre ambos países.
La misión busca sentar las bases de una cooperación económica más amplia, en un momento en que el futuro del petróleo venezolano vuelve a estar en el centro del tablero internacional.