Netanyahu ordena iniciar negociaciones para liberar rehenes y poner fin a la guerra en Gaza
El primer ministro israelí vinculó el fin del conflicto con la derrota de Hamas y la liberación total de los cautivos. El anuncio llega en medio de la presión internacional y de crecientes reclamos internos.
Benjamin Netanyahu confirmó este jueves que instruyó a su gabinete para comenzar negociaciones inmediatas con el objetivo de liberar a todos los rehenes israelíes y avanzar hacia el final de la guerra en Gaza.
En un mensaje grabado desde la División de Gaza, el premier explicó que había aprobado nuevos planes militares para tomar control de la ciudad de Gaza y derrotar al grupo terrorista Hamas. Al mismo tiempo, subrayó que los dos objetivos son inseparables: derrotar a Hamas y liberar a nuestros rehenes van de la mano.
Contexto de crisis y presión internacional
La declaración llega en un momento en que la comunidad internacional reclama una tregua humanitaria. Estados Unidos y la Unión Europea reiteraron pedidos para garantizar la entrada de ayuda y la evacuación de personas vulnerables, mientras organizaciones humanitarias alertan sobre el deterioro de las condiciones dentro del enclave.
En paralelo, Hamas aceptó esta semana una propuesta parcial que incluía liberar a un grupo de rehenes, pero Netanyahu advirtió que Israel solo acordará un plan que contemple la liberación total.
Rehenes y demandas sociales
Decenas de israelíes permanecen en cautiverio desde el ataque del 7 de octubre de 2023. Sus familias sostienen protestas constantes para exigir al Gobierno una solución urgente y han intensificado la presión sobre la coalición gobernante.
El Ejecutivo israelí combina la ofensiva militar con negociaciones diplomáticas mediadas por Egipto, Estados Unidos y Qatar. Sin embargo, el anuncio de Netanyahu no especificó plazos ni condiciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre los próximos pasos.
Negociaciones en suspenso
Mientras el Ejército de Israel reporta avances en zonas urbanas de Gaza y la eliminación de líderes de Hamas, el conflicto mantiene un alto costo humanitario: desplazamientos masivos, servicios básicos colapsados y destrucción de infraestructura.
Hamas, por su parte, insiste en un cese total de hostilidades y la retirada de las fuerzas israelíes como condición para liberar rehenes. Esta postura complica el margen de maniobra de las conversaciones, que continúan bajo una fuerte desconfianza entre las partes.