Murió Charity Pierce, la mujer más gorda del mundo, a los 50 años en Estados Unidos
La estrella de "My 600-lb Life" falleció tras años de lucha contra la obesidad extrema y múltiples problemas de salud
Charity Pierce, conocida internacionalmente por alcanzar los 353 kilos, murió este martes en Estados Unidos. Su hija, Charly Jo, confirmó la noticia en redes sociales, destacando que su madre "finalmente está en paz" y agradeciendo haber podido acompañarla en sus últimos momentos. Pierce enfrentó durante años un delicado estado de salud, agravado por la obesidad mórbida y enfermedades asociadas.
Su historia y el reality que la hizo famosa
Pierce ganó fama mundial tras participar en "My 600-lb Life", el reality de TLC que documentó sin filtros las consecuencias físicas y emocionales de la obesidad extrema. Su caso se volvió emblemático por su peso récord, cercano a los 353 kilos, que la dejó prácticamente inmovilizada y dependiente de asistencia permanente.
El tratamiento estuvo a cargo del cirujano bariátrico Younan Nowzaradan, quien la acompañó en un proceso de pérdida de peso extraordinario: Pierce bajó cerca de 200 kilos, una de las transformaciones más impactantes mostradas en el programa.
Enfermedades y desafíos de su vida
A pesar de sus logros en la pérdida de peso, la salud de Pierce siguió siendo frágil. Sufría de linfedema severo, acumulación de líquido en los pulmones y otras complicaciones derivadas de la obesidad mórbida. En 2020, fue diagnosticada con cáncer de riñón, lo que requirió la extirpación del órgano afectado.
Su historia también reflejó la lucha contra la adicción a la comida vinculada a traumas familiares y episodios de violencia en su infancia, aspectos que abordó en el spin-off "My 600-lb Life: Where Are They Now?" junto a su hija.
El legado de Charity Pierce
La muerte de Charity Pierce volvió a poner en el centro del debate la obesidad extrema como una enfermedad crónica, que requiere tratamientos médicos, psicológicos y sociales de largo plazo. Su vida, marcada por el sufrimiento, la exposición pública y un esfuerzo constante por cambiar, dejó una huella profunda en millones de espectadores que siguieron su historia alrededor del mundo.