Israel perfora los búnkeres de Irán y el conflicto llega a las costas de Sri Lanka
Teherán suspendió el adiós a Jamenei por seguridad.
Las FDI informaron que el ataque no se limitó a la superficie. Utilizando armamento de precisión diseñado para alcanzar infraestructuras de gran profundidad, Israel golpeó centros de almacenamiento de misiles balísticos y laboratorios de enriquecimiento de uranio situados en instalaciones subterráneas iraníes.
En paralelo, se registró un enfrentamiento aire-aire que terminó con el derribo de un caza iraní, la primera victoria de este tipo en el conflicto directo entre ambas naciones. Esta superioridad aérea obligó a Irán a cerrar su espacio aéreo y cancelar la ceremonia de despedida de su Líder Supremo, ante el temor de que las concentraciones masivas fueran blanco de nuevos ataques.
El frente libanés: Tiro y Sidón bajo fuego
La ofensiva sobre el Líbano se concentró en desmantelar la capacidad logística de Hezbollah. Los ataques sobre Tiro y Sidón apuntaron a:
Lanzadores de misiles: Sitios activos que apuntaban al norte de Israel.
Centros de mando: Infraestructura utilizada por Hezbollah y Hamás para coordinar incursiones terrestres.
Depósitos de armas: Almacenes de suministros provenientes de la ruta terrestre siria.
Un buque hundido frente a Sri Lanka
En un giro inesperado, la guerra se trasladó a miles de kilómetros de distancia. Un buque de guerra iraní se hundió frente a las costas de Sri Lanka tras sufrir una explosión masiva. Aunque Israel no ha reivindicado oficialmente el ataque, expertos militares sugieren que se trata de una operación para cortar las líneas de suministro marítimo de Irán hacia sus aliados en la región.
El hundimiento en el Índico demuestra que el conflicto ya no es regional, sino que afecta rutas comerciales y militares de alcance global, presionando aún más el precio del petróleo y la estabilidad de los mercados internacionales.