Groenlandia rechazó las amenazas de Trump y reafirmó su autodeterminación
Tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre una posible anexión, las fuerzas políticas groenlandesas respondieron de forma unificada y ratificaron que el futuro de la isla debe decidirlo su propio pueblo.
Groenlandia volvió a expresar un rechazo contundente a cualquier intento de anexión por parte de Estados Unidos, luego de que Donald Trump retomara sus declaraciones sobre la posibilidad de incorporar el territorio ártico a Washington. La isla, que forma parte del Reino de Dinamarca pero cuenta con un amplio autogobierno, reaccionó con una postura común de todo su arco político y generó nuevas tensiones diplomáticas con Europa.
"No queremos ser estadounidenses"
Los cinco partidos representados en el Parlamento de Groenlandia difundieron una declaración conjunta en la que dejaron en claro su posición:
"No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses. El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses".
El pronunciamiento incluyó tanto a las fuerzas que integran el gobierno como al principal partido opositor, que impulsa una independencia más acelerada respecto de Dinamarca. La respuesta apuntó directamente a las palabras de Trump, quien llegó a afirmar que Estados Unidos podría avanzar sobre Groenlandia "les guste o no".
Presiones de Estados Unidos y argumentos de seguridad
Desde Washington, la insistencia de Trump se apoya en argumentos de seguridad nacional. El mandatario sostuvo que el control de Groenlandia es clave para evitar una mayor influencia de China o Rusia en el Ártico, una región cada vez más estratégica por su ubicación y recursos naturales.
Incluso se mencionó la posibilidad de ofrecer incentivos económicos a la población groenlandesa, con montos que irían de 10.000 a 100.000 dólares por persona, como parte de una eventual negociación. En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, anticipó una reunión con autoridades danesas para discutir la situación del territorio.
El respaldo de Dinamarca y Europa
Las autoridades de Dinamarca rechazaron de plano cualquier intento de anexión. La primera ministra Mette Frederiksen reiteró que Groenlandia "no está en venta" y subrayó que su estatus solo puede modificarse con el consentimiento de su población y en el marco del derecho internacional.
Líderes europeos también expresaron su respaldo a Copenhague, destacando la inviolabilidad de la soberanía territorial y los principios establecidos por la Carta de las Naciones Unidas, frente a las amenazas de presión externa.
Autodeterminación y alerta internacional
Ante este escenario, el Parlamento groenlandés convocará una reunión formal para analizar las declaraciones de Trump y definir una respuesta política, reafirmando su compromiso con la autodeterminación y la defensa pacífica de su futuro.
Con una población de alrededor de 57.000 habitantes, Groenlandia se encuentra en el centro de un creciente interés geopolítico. Sin embargo, la mayoría de sus habitantes y dirigentes políticos coinciden en un mensaje claro: el destino de la isla no puede ser decidido por potencias extranjeras.