Familiares de presos políticos iniciaron una huelga de hambre frente a una cárcel en Caracas
La protesta se realiza frente a la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana, tras la postergación del debate de la ley de amnistía. Reclaman la liberación inmediata de todos los detenidos.
La tensión por la situación de los presos políticos en Venezuela volvió a escalar este sábado en Caracas. Un grupo de familiares comenzó una huelga de hambre frente a la sede conocida como Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), donde permanecen detenidos sus allegados.
La medida replica la decisión tomada el día anterior por los propios reclusos dentro del edificio. Sentados sobre colchonetas y protegidos del sol con paraguas, los manifestantes aseguraron que dejaron de ingerir alimentos durante la madrugada y que mantendrán la protesta hasta obtener respuestas concretas.
Excarcelaciones parciales y reclamo de liberación total
Horas antes del inicio de la huelga, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el dirigente chavista Jorge Rodríguez, anunció la liberación de 17 personas detenidas en ese comando policial.
Entre los excarcelados figuran referentes sindicales como José Elías Torres y William Lizardo, además de dos jóvenes con trastorno del espectro autista y la madre de una de ellos.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos remarcaron que aún permanece detenido más de medio centenar de personas en la Zona 7. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos sostuvo que la medida es insuficiente y que la huelga continuará hasta que todos recuperen la libertad.
La ley de amnistía, en el centro del conflicto
El trasfondo de la protesta es la postergación del tratamiento definitivo de la ley de amnistía en el Parlamento, controlado por el oficialismo. Días atrás, Rodríguez había asegurado que los detenidos serían liberados el mismo día en que se aprobara la norma, pero el debate fue aplazado por desacuerdos internos sobre uno de sus artículos.
El aplazamiento reavivó la desconfianza entre los familiares y detonó la protesta tanto dentro como fuera del penal, en un contexto político marcado por la incertidumbre y la presión social para que se concreten las liberaciones anunciadas.