El desaire de Trump a Macron reavivó la tensión entre Estados Unidos y Francia
El expresidente estadounidense rechazó una invitación clave y lanzó una frase que sacudió el escenario diplomático.
Donald Trump volvió a generar ruido en la política internacional tras desairar al presidente francés Emmanuel Macron. Consultado por una invitación a un encuentro internacional en París, el líder republicano confirmó que no asistirá y justificó su decisión con una frase contundente: aseguró que a Macron "le queda poco tiempo" en el cargo.
Aunque aclaró que mantiene una relación cordial con el mandatario francés, el comentario fue leído como una señal política fuerte y poco habitual en el lenguaje diplomático entre aliados.
Un gesto que suma tensión a una relación ya tirante
La negativa de Trump se dio en un contexto de tensiones previas entre Estados Unidos y Francia. En las últimas semanas hubo cruces por temas comerciales y diferencias en política internacional, lo que ya había enfriado el vínculo entre ambos países.
El desaire fue interpretado en Europa como una señal de desinterés y como una forma de presionar políticamente a Macron en un momento delicado de su gestión.
Repercusiones en Europa y el tablero internacional
Las declaraciones de Trump generaron repercusión inmediata en medios y ámbitos diplomáticos europeos. Desde Francia evitaron responder directamente al comentario, aunque fuentes cercanas al gobierno reconocieron el malestar por el tono utilizado.
El episodio se suma a una serie de gestos y declaraciones que mantienen en alerta a los socios europeos frente a la estrategia internacional de Trump y anticipa un escenario de mayor fricción en las relaciones transatlánticas.