Atentado en Australia: acusan a un joven de 24 años con 59 cargos, 15 por asesinato y uno por terrorismo
El sospechoso del ataque ocurrido en Bondi Beach permanece internado con heridas graves y será indagado por videoconferencia, mientras la Policía investiga posibles motivaciones extremistas vinculadas al Estado Islámico.
La Policía de Australia presentó 59 cargos contra Naveed Akram, un joven de 24 años acusado de participar en el atentado perpetrado durante una celebración judía en la playa de Bondi, en Sydney, que dejó 15 personas muertas y decenas de heridos. Entre las imputaciones figuran 15 cargos por asesinato, uno por terrorismo y otros delitos graves.
El acusado permanece hospitalizado bajo custodia policial, tras haber resultado gravemente herido durante el operativo, y deberá comparecer ante la Justicia mediante videoconferencia.
Los cargos y la hipótesis extremista
Según informaron las autoridades, Akram también enfrenta cargos por intento de homicidio, comisión de un acto terrorista, exhibición pública de símbolos terroristas prohibidos y colocación de explosivos. El Equipo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo de Nueva Gales del Sur detalló que fue detenido una vez que salió del coma inducido.
Durante los allanamientos, los investigadores hallaron banderas caseras vinculadas al Estado Islámico en el vehículo utilizado durante el ataque. De acuerdo a los datos preliminares, padre e hijo -Naveed y Sajid Akram, de 50 años- habrían actuado de manera autónoma, aunque influidos por ideología extremista. Sajid fue abatido por la Policía en el lugar tras ser identificado como el segundo atacante.
Las autoridades también investigan un viaje realizado por ambos en noviembre al sur de Filipinas, una región donde operan células islamistas, como posible antecedente clave en la radicalización.
Las víctimas, el ataque y las repercusiones
El atentado se extendió durante varios minutos y tuvo un saldo trágico: entre las víctimas fatales se encuentran una nena de 10 años, un sobreviviente del Holocausto y dos rabinos muy reconocidos en la comunidad local. Otras 42 personas fueron trasladadas a hospitales con heridas de bala y lesiones de diversa gravedad.
El ataque reavivó el debate sobre la seguridad y el antisemitismo en Australia. Referentes de la comunidad judía cuestionaron al gobierno por la falta de medidas preventivas, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vinculó el clima de violencia con decisiones diplomáticas recientes del país.
En respuesta, el gobierno australiano anunció que endurecerá las leyes sobre tenencia de armas, luego de que se conociera que Sajid Akram poseía seis armas de fuego. Aunque los tiroteos masivos son poco frecuentes en Australia, el ataque generó una fuerte conmoción social.
En medio del duelo, miles de personas participaron de vigilias, donaron sangre para los heridos y acompañaron los primeros funerales realizados en Sydney bajo un estricto operativo policial, en homenaje a las víctimas de una de las peores masacres de la historia reciente del país.