San Valentín: 5 planes para parejas que odian lo cursi
Rompé la rutina con estas ideas originales para celebrar el 14 de febrero sin caer en los lugares comunes de siempre.
Seamos honestos: no a todo el mundo le gusta el combo de rosas rojas, velas aromáticas y menús de pasos con nombres en francés. Para muchas parejas, San Valentín se ha convertido en una fecha predecible y, a veces, un poco forzada.
Si este año quieren celebrar su conexión pero el cuerpo les pide algo más auténtico (y menos empalagoso), acá tienen la guía definitiva del "Anti-San Valentín". Porque el amor real no siempre lleva moño rosa.
1. Maratón de cine (pero nada de comedias románticas)
En lugar de ver Diario de una pasión por décima vez, armen un ciclo de cine que realmente les interese.
La propuesta: Elijan una saga de acción, un documental criminal de esos que no te dejan despegarte de la pantalla o, mejor aún, una noche de terror.
El toque extra: Apaguen los celulares y pidan su comida rápida favorita. El lujo hoy es la atención plena.
2. Torneo de "Gaming" o Juegos de Mesa
¿Quién dice que el romance no puede ser competitivo? Pasen la noche desafiándose en su videojuego preferido o desempolvando el TEG o el Catan.
La apuesta: El que pierde se encarga de los platos o elige la próxima escapada de fin de semana. Nada une más que una competencia sana y un poco de adrenalina.
3. "Turistas" en su propia ciudad
A veces pasamos frente a lugares increíbles todos los días y nunca entramos. San Valentín es la excusa perfecta para:
Visitar ese bar temático "bizarro" al que siempre quisieron ir.
Hacer un recorrido nocturno por monumentos o museos.
Caminar por un barrio que no conocen bien y descubrir una cafetería nueva.
4. Picnic nocturno "Low Cost" (pero con estilo)
Si el clima acompaña, eviten los restaurantes llenos de gente y los precios inflados.
El plan: Armen una canasta con una buena tabla de quesos, una bebida que les guste y vayan a un parque o incluso a la terraza de su edificio.
Por qué funciona: Es íntimo, es relajado y te permite charlar de verdad, sin el ruido de otras 20 parejas cenando a medio metro de distancia.
5. El plan "Sin Plan"
A veces, el mejor regalo es quitarse la presión de encima. Acuerden que el 14 de febrero será un día para no hacer nada extraordinario, excepto disfrutar del tiempo juntos.
Pueden cocinar algo nuevo en casa siguiendo un tutorial de YouTube o simplemente dedicar la noche a planear su próximo viaje real.
Regalos que sí valen la pena (y no son flores)
Si quieren hacerse un detalle, apuesten por la utilidad o la experiencia:
Suscripciones compartidas: (Game Pass, una app de meditación, o un curso de cocina online).
Plantas (pero no ramos): Una suculenta o un cactus que dure más de tres días.
Hardware o Gadgets: Algo que realmente necesiten para su día a día.