Quién es Paola Galeano, la presa influencer que volvió a quedar en el centro de la polémica
Condenada por un asesinato en ocasión de robo, suma más de 200 mil seguidores en TikTok y su último cumpleaños en prisión reavivó el debate sobre el uso de celulares en las cárceles bonaerenses.
María Paola Galeano, conocida en redes como "Malala", vuelve a ser noticia. Detenida en la Unidad N°40 de Lomas de Zamora y condenada a 13 años de prisión por un homicidio cometido en 2013 en La Matanza, la interna celebró su cumpleaños con globos, música y torta dentro del penal. El festejo fue grabado, subido a redes sociales y rápidamente se viralizó.
El caso no tardó en generar repercusiones, especialmente en medio de la discusión sobre el uso de teléfonos celulares por parte de los detenidos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
De condenada por asesinato a fenómeno en TikTok
Paola Galeano fue condenada por un asesinato en ocasión de robo ocurrido en 2013. Según la sentencia, tuvo un rol clave en el crimen de Carlos Alberto Gauna. Tras más de una década privada de su libertad, su pena finalizará el próximo 31 de agosto.
Mientras cumple su condena, construyó una fuerte presencia digital: hoy supera los 200 mil seguidores en TikTok. En sus publicaciones baila, realiza transmisiones en vivo e interactúa con una audiencia mayoritariamente masculina. Utiliza hashtags como #BarrioPrivado y muestra fragmentos de su vida tras las rejas.
Su crecimiento en redes sociales convirtió a la interna en una figura tan polémica como seguida.
El festejo tuvo lugar en el pabellón femenino de la Unidad N°40. En el video, que circuló con rapidez, se la ve junto a otras internas, rodeada de globos dorados, cotillón rosa, un equipo de música y una torta a tono con la decoración.
La viralización provocó críticas e indignación pública. El principal cuestionamiento apunta a cómo una persona privada de la libertad puede generar contenido de manera regular desde el interior de un penal, cuando el uso de redes sociales está prohibido en el ámbito carcelario.
Tras la difusión del video, el Servicio Penitenciario Bonaerense realizó una requisa y le secuestró el teléfono celular. Desde entonces, no volvió a publicar contenido.
No es la primera vez que enfrenta una medida similar: en agosto del año pasado también le habían retirado el dispositivo, aunque luego logró recuperarlo.
El debate por los celulares en las cárceles
El caso de Galeano se inscribe en una discusión más amplia sobre la utilización de celulares en las unidades penitenciarias bonaerenses. Desde la pandemia, una resolución judicial habilitó su uso con fines de comunicación, pero la normativa no contempla la actividad en redes sociales.
En paralelo, investigaciones recientes expusieron casos de bandas que operaban desde prisión, lo que profundizó el debate sobre los controles y los límites en el uso de tecnología dentro de los penales.
La situación de la presa influencer volvió a poner el foco en la delgada línea entre el derecho a la comunicación y el control del delito intramuros.
"Es mi forma de ganar dinero legalmente"
En entrevistas previas, Galeano defendió su actividad digital como una vía de subsistencia. Aseguró que recibe canjes y propuestas publicitarias, principalmente vinculadas a plataformas de juegos y casinos online.
"Es la forma en la que gano dinero legalmente, sin dañar a terceros", sostuvo en declaraciones anteriores. También explicó que su familia la visita cada cuatro meses y que necesita recursos para sostenerse dentro del penal.
Mientras espera recuperar la libertad en pocos meses, su caso sigue generando controversia y plantea interrogantes sobre los límites del sistema penitenciario en la era de las redes sociales.