Federico Laboureau, el argentino detrás de La casita de Bad Bunny
Diseñó la escenografía más comentada del show de medio tiempo del Super Bowl y hoy triunfa en Los Ángeles con un proyecto gastronómico bien argentino. Arte, memoria y sabor como sello personal.
El talento argentino volvió a decir presente en el show de medio tiempo del Super Bowl. El diseñador y productor Federico Laboureau fue uno de los responsables de crear el interior de La casita, la icónica escenografía del espectáculo encabezado por Bad Bunny, que emocionó a millones de espectadores.
La estructura, inspirada en una vivienda rural caribeña, buscó recrear recuerdos de infancia y elementos cotidianos compartidos por gran parte de la cultura latinoamericana. Costureros, flores de plástico, estampitas religiosas y objetos vintage construyeron una escena cargada de identidad y memoria afectiva.
Una obra atravesada por la historia personal
Laboureau explicó que la consigna fue diseñar "la casa de una abuela", una idea que conectó de lleno con su propia historia familiar. A partir de referencias de distintos países de la región, el equipo armó un universo común que representara a la diáspora latina en Estados Unidos, con una estética reconocible y profundamente emocional.
El resultado tuvo un impacto inmediato: por primera vez, el público pudo ver el interior de La casita, una pieza ya emblemática del imaginario de Bad Bunny. La repercusión en redes y medios internacionales consolidó el trabajo como uno de los momentos más destacados del show.
Empanadas argentinas que también hacen historia
En paralelo a su carrera en la industria audiovisual, Laboureau encontró en la gastronomía un nuevo camino. Junto a su pareja, creó Fuegos LA, un emprendimiento de empanadas argentinas que nació en plena crisis del sector audiovisual y hoy ya cuenta con tres locales en funcionamiento.
Con carne premium argentina y una fuerte impronta comunitaria, el proyecto logró destacarse en una ciudad dominada por el fast food. "La gente no solo viene a comer, viene a sentirse en casa", resume Laboureau, que combina creatividad, identidad y sabor como una marca personal que ya dejó huella tanto en el Super Bowl como en Hollywood.