Día del Trabajador: ¿Qué se come el 1 de mayo? Los 5 clásicos de la mesa argentina
En una fecha que conmemora la lucha histórica por los derechos laborales, los argentinos celebramos con el sabor de nuestras raíces. El locro y el asado lideran un podio de delicias criollas ideales para compartir en familia.
Se acerca el 1 de mayo, día se celebra el Día del Trabajador, un feriado inamovible que en Argentina es sinónimo de reunión y grandes banquetes. La fecha, que rinde homenaje a los "Mártires de Chicago" y su lucha por la jornada de 8 horas, se ha convertido en el momento perfecto para degustar platos que requieren tiempo, dedicación y buenos ingredientes.
Aquí te presentamos los cinco infaltables de la cocina nacional para este día:
1. El Locro: El rey del feriado
Es el guiso por excelencia de las fechas patrias y conmemorativas. De origen prehispánico, su base de zapallo, maíz y porotos se fusionó con aportes europeos como el cerdo y los embutidos. Cada región tiene su secreto, pero la cocción a fuego lento durante varias horas es la clave para lograr esa cremosidad característica.
2. El Asado: Ritual de amistad
No hay celebración argentina sin brasas. Ya sea a la parrilla, al asador o al espiedo, el asado es más que una comida: es un evento social. Aunque el corte vacuno es la estrella, los chorizos, morcillas y el cerdo también reclaman su lugar en el banquete del 1 de mayo.
3. Las Empanadas: Identidad regional
Fritas o al horno, las empanadas son la entrada perfecta. En este día, las versiones tucumanas, salteñas o jujeñas compiten por el favoritismo. Mientras que en Tucumán la carne cortada a cuchillo y el limón son ley, en Buenos Aires se imponen rellenos de jamón y queso, pollo o humita.
4. El Puchero: Calidez de hogar
Ideal para los días frescos, el puchero destaca por el uso del caracú o el osobuco cocinado en caldo junto a una montaña de verduras: papa, choclo, zapallo, batata y zanahoria. Un plato nutritivo que rinde homenaje a la cocina de nuestras abuelas.
5. Los Pastelitos: El cierre dulce
Para la tarde, nada supera a los pastelitos criollos. Realizados con masa de hojaldre crocante y rellenos de dulce de membrillo o batata, se sirven bañados en almíbar y con granas de colores. Son el acompañamiento ideal para una ronda de mates antes de que termine el feriado.