¿Olor a faso? El ritual de Alejandro Sanz que sorprendió a Buenos Aires
Ni la lluvia ni los prejuicios detuvieron al madrileño. En un Campo Argentino de Polo colmado, Alejandro Sanz regresó con su gira "¿Y ahora qué?". Entre tangos, clásicos como "Corazón Partío" y una mezcla de público inesperada, el artista demostró por qué sigue siendo el rey del romance.
El Campo Argentino de Polo se transformó anoche en el epicentro de una ceremonia que mezcló la prolijidad del pop melódico con una mística casi rockera. Lo primero que llamó la atención no fue un acorde, sino el ambiente: un insistente olor a marihuana recorría las filas, una postal más asociada a un pogo de rock que a las baladas románticas de un artista madrileño. Sin embargo, esa escena sirvió para graficar la diversidad de un público que agotó las localidades para ver el regreso de Alejandro Sanz.
Bajo una amenaza constante de tormenta, Sanz inició a las 21:20 la primera de sus dos funciones en Buenos Aires. El comienzo fue un flechazo directo al corazón porteño: una introducción de tango con imágenes de Carlos Gardel proyectadas en pantalla grande, un guiño que encendió la ovación inmediata de miles de fanáticos.
Un repertorio entre la nostalgia y la vanguardia
El show, parte de su tour "¿Y ahora qué?", arrancó con "Un millón de auroras". Durante dos horas, el español navegó por su extensa discografía, alternando los himnos que lo hicieron famoso hace dos décadas con sus composiciones más actuales. El escenario también tuvo espacio para el talento local cuando la argentina Yamina Safdie subió a dúo para protagonizar uno de los momentos más épicos de la noche.
Cantando bajo la lluvia en Palermo
A mitad del concierto, la llovizna se hizo presente. Lejos de dispersar a la multitud, el agua le dio un tinte cinematográfico al ritual. Mientras los vendedores de pilotos improvisados hacían su agosto entre la gente, los fans prefirieron quedarse a la intemperie, coreando cada estrofa sin soltar sus lugares.
El clímax llegó, como no podía ser de otra manera, con "Corazón Partío". En una versión renovada y moderna, el himno de toda una generación marcó la despedida, dejando la vara altísima para la segunda función de esta noche antes de que la gira siga rumbo a Córdoba.