Al hijo de Rob Reiner y Michele Singer le habían diagnosticado esquizofrenia antes del crimen
El principal sospechoso del doble asesinato estaba bajo tratamiento psiquiátrico.
A una semana del crimen del cineasta Rob Reiner y su esposa Michele Singer se supo que el hijo de la pareja, principal sospechoso de los asesinatos, había sido diagnosticado de esquizofrenia en las semanas previas al hecho.
De acuerdo a lo que dos fuentes diferentes con conocimiento en la causa le dijeron al medio estadounidense TMZ, Nick Reiner estaba bajo tratamiento psiquiátrico debido al problema de salud mental que enfrentaba.
Los informantes apuntaron a que su comportamiento había sido "errático y peligroso" en los días previos a que ocurrieran las muertes de Reiner y Singer.
LA CONDICIÓN DE NICK REINER
El guionista de 32 años había sido internado hacía muy poco, según puntualizó una fuente a TMZ, en un exclusivo centro de rehabilitación de Los Ángeles especializado en enfermedades mentales y abuso de drogas que cobra 70 mil dólares al mes.
Aparentemente, a Reiner le habrían hecho una modificación en el tratamiento de la medicación que le daban -según las fuentes que hablaron con el medio especializado en Hollywood- y su comportamiento seguía se había vuelto cada vez más peligroso.
También trascendió, a través de una fuente cercana a la familia que habló con Daily Mail, que la hija más chica del matrimonio Reiner, Romy, le tenía miedo a su hermano desde que era una nena.
"Incluso antes de la adicción a las drogas de Nick, sus arrebatos daban miedo porque parecían surgir de la nada. Ella intentaba mantenerse alejada de él lo más posible, pero no era fácil", comentó el informante.
El mismo medio había publicado la semana pasada que el propio Rob Reiner había manifestado, en la fiesta en la que se lo vio por última vez con vida, que le tenía terror a su hijo.
"Le tengo pánico. No puedo creer que vaya a decir esto, pero le tengo miedo a mi hijo. Creo que mi propio hijo puede hacerme daño", es la frase que aseguró un amigo que le comentó Reiner.
Acerca del caso: cómo fue el asesinato de Rob Reiner y Michele Singer.
LAS DECLARACIONES DE LA JUSTICIA
Nick Reiner tuvo su primer contacto con la jueza Theresa McGonigle el miércoles pasado, tras haber sido acusado de manera formal del crimen de sus padres: llegó esposado y con un chaleco especial para evitar que se autolesione. La audiencia fue breve y no declaró ni pidió su excarcelación.
"Les pedimos que durante este proceso permitan que el sistema avance tal como fue diseñado, sin apresurarse en juzgar ni sacar conclusiones precipitadas", enfatizó Alan Jackson, el abogado del acusado.
El fiscal Nathan Hochman habló de las "circunstancias especiales" que rodean al caso y que pueden perjudicar a Reiner, ya que la chance de cadena perpetua sin libertad condicional son muy marcadas e incluso la posibilidad de recibir la pena de muerte.
Sobre esto, además, aclaró que antes de avanzar con la idea hablará con la familia de las víctimas, que a su vez, son hermanos del acusado. Recién el próximo 7 de enero habrá otra comparecencia de Reiner ante la jueza que permita avanzar en la causa. Ahí sí se cree que sus abogados definirán una estrategia.