Tiburón cumple 50 años: exitazo de Spielberg que condenó a los tiburones
La película que inauguró el concepto de blockbuster sigue siendo un hito.
El 20 de junio se cumplieron 50 años del estreno de Tiburón (Jaws), el filme que lanzó a Steven Spielberg al estrellato y cambió para siempre la industria cinematográfica. Basada en la novela homónima de Peter Benchley, la película fue un éxito instantáneo: se convirtió en la más taquillera de la historia hasta la llegada de Star Wars, y consolidó el concepto de "blockbuster" de verano.
Con un elenco encabezado por Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss, la historia transcurre en la ficticia Amity Island, azotada por un tiburón blanco asesino. La negativa de las autoridades locales a cerrar las playas pese a los ataques desencadena una caza feroz contra el escualo. La película combinó suspenso, música icónica y efectos especiales revolucionarios para su época.
Un legado cinematográfico y una sombra sobre la conservación marina
Si bien Tiburón es considerada una de las mejores películas de la historia del cine, su legado no es enteramente positivo. La imagen del tiburón como "asesino despiadado" generó un miedo irracional hacia estos animales, lo que tuvo consecuencias reales sobre su población.
Organizaciones como Shark Stewards han documentado cómo la percepción pública se volvió extremadamente negativa, lo que facilitó la sobrepesca, el aleteo y la caza indiscriminada. "Muchas especies enfrentan enormes disminuciones poblacionales con poca atención pública", advirtieron desde la entidad. Esta demonización afectó directamente a la conservación y dificultó los esfuerzos por proteger a los tiburones.
Spielberg y Benchley: arrepentidos por el impacto ambiental de la obra
A lo largo de los años, tanto Spielberg como Peter Benchley -autor del libro y coautor del guion- manifestaron su pesar por las consecuencias no deseadas del fenómeno Tiburón. En una entrevista de 2022, Spielberg confesó: "Lo que temo no es que me coma un tiburón, sino que estén enojados conmigo por lo que pasó después de 1975".
Benchley también repensó su obra con el tiempo: "Sabiendo lo que sé ahora, jamás podría escribir ese libro hoy. Los tiburones no atacan a los seres humanos, y ciertamente no guardan rencor", afirmó en sus últimos años, ya convertido en un defensor activo de la especie.
El impacto de Tiburón permanece indeleble en la cultura popular, pero también dejó lecciones valiosas sobre cómo el arte puede moldear percepciones colectivas y tener efectos impredecibles en el mundo real.