San Martín reaccionó a tiempo en La Ciudadela y rescató un empate
El Santo mostró personalidad en el complemento y lo igualó. En el cierre fue por la hazaña, aunque no llegó. VIDEO.
En una noche intensa por la fecha 3 de la Primera Nacional, San Martín de Tucumán empató 2-2 frente a Deportivo Maipú en La Ciudadela. El equipo de Andrés Yllana tuvo que remar desde atrás, corrigió a tiempo y terminó dejando una imagen positiva ante su gente, que reconoció la entrega hasta el último minuto.
Los goles del Santo fueron convertidos por Lautaro Ovando, figura del complemento, mientras que para la visita marcaron Lucas Fagioli y Mirko Bonfigli.
Un inicio cuesta arriba para el Santo
San Martín salió con su defensa habitual: Darío "Sam" Salazar en el arco; Fosa Ferreira, Guillermo O'Parnisari y Lucas Diarte en el fondo. En el mediocampo, Santiago Brignone, Laureano Rodríguez y Nicolás Castro alternaban posiciones en un 4-3-3 dinámico, con Facundo Pons como referencia de área, acompañado por Borsari y Alan Cisneros por las bandas.
Sin embargo, el arranque fue impreciso. Deportivo Maipú, ordenado y directo, lastimó con pelotazos cruzados a la espalda de los laterales. En ese contexto llegaron los goles de Lucas Fagioli y Mirko Bonfigli, ambos aprovechando desatenciones defensivas y espacios largos para correr.
El 0-2 golpeó fuerte y expuso un primer tiempo en el que San Martín no logró imponer su juego ni el peso del estadio. La visita mostró solidez, manejo y personalidad para jugar en un escenario complejo.
La reacción que encendió La Ciudadela
El complemento fue otro partido. El ingreso de Lautaro Ovando y los ajustes tácticos le dieron frescura y agresividad al equipo. San Martín adelantó líneas, presionó alto y comenzó a jugar en campo rival.
El descuento llegó tras un centro preciso y un frentazo impecable de Lautaro Ovando, que hizo estallar La Ciudadela. Fue un golazo de cabeza que cambió el clima y la energía del encuentro.
Minutos después, nuevamente Ovando apareció en el área para marcar el 2-2. En cuestión de minutos, el Santo torció la historia y puso el partido como al principio, pero con el envión anímico de su lado.
No se conformó: fue por el tercero hasta el final
Lejos de firmar la igualdad, San Martín siguió empujando. Con los ingresos de Gonzalo Rodríguez, Diego Diellos y Luca Arfaras, el equipo buscó profundidad y más peso ofensivo.
El empate equilibró las acciones, pero el desgaste comenzó a sentirse en la visita. El Santo acumuló centros, pelotas paradas y aproximaciones claras. La actitud fue inequívoca: no se conformó con el punto y buscó el tercero hasta el pitazo final.
No lo encontró, pero dejó una señal importante. En un torneo largo y exigente como la Primera Nacional, remontar un 0-2 habla de carácter, convicción y respaldo del plantel a la idea del entrenador.
Un punto que vale más que uno
El 2-2 ante Deportivo Maipú no es un resultado más. San Martín mostró capacidad de reacción, personalidad en la adversidad y hambre para ir por más. Si logra sostener esa intensidad desde el inicio, será un equipo difícil de doblegar en La Ciudadela.
La gente se fue con la sensación de que el equipo está vivo, que compite y que no baja los brazos. Y en una categoría tan pareja, esa identidad puede marcar la diferencia