Boca volvió a fallar fuera de casa: cayó 2-1 ante Vélez en el Amalfitani
El Xeneize mostró otra vez falta de reacción y de idea colectiva. Pellegrini fue figura con un doblete y Zufiaurre descontó sobre el final.
Boca sumó otra preocupación en el Torneo Apertura. Esta vez fue derrota en Liniers: Vélez lo venció 2 a 1 en el José Amalfitani y volvió a exponer las dudas que arrastra el equipo de Úbeda cada vez que sale de la Bombonera.
Vélez golpeó en el momento justo
El primer tiempo fue parejo, con un Boca que insinuó algo más pero sin profundidad ni claridad en los metros finales. Vélez, con varios juveniles, apostó a la intensidad y al orden por momentos caótico, pero siempre con decisión.
En el complemento cambió el trámite. El Fortín tomó el protagonismo, empujó al Xeneize contra su arco y transformó esa convicción en superioridad real.
Ahí aparecieron los nombres propios: Pellegrini, autor de los dos goles, y Valdés, el chileno que manejó los hilos del equipo y dio dos asistencias precisas. En una ráfaga, el local pegó dos veces y dejó a Boca sin reacción.
Un patrón que se repite y enciende alarmas
El equipo de Úbeda volvió a mostrar una debilidad que empieza a ser un sello negativo: se desarma tras el primer golpe.
Ni la jerarquía de Paredes, ni el empuje de Merentiel alcanzaron para torcer la historia. Boca no encontró variantes, no tuvo plan alternativo y mostró escasa rebeldía colectiva.
El descuento de Zufiaurre sobre el final solo sumó suspenso estadístico. En el desarrollo, estuvo más cerca el tercero de Vélez que el empate visitante.
La sensación que deja el Xeneize es clara: más que extrañar nombres propios, parece extrañar una idea de juego y una identidad que hoy no logra aparecer en el campo.