"Soy más raro que la mierda": qué dijo Messi cuando le preguntaron si alguna vez hizo terapia
El capitán argentino se mostró íntimo en una entrevista, habló de su personalidad, su vida familiar y cómo maneja sus emociones fuera del fútbol.
Lionel Messi sorprendió al mostrarse en una faceta poco habitual durante una entrevista en un programa de streaming. El futbolista se definió a sí mismo como "raro" al describir su forma de ser, marcada por el orden, las rutinas y una tendencia a guardarse las cosas.
Reconoció que durante muchos años le costó expresar lo que sentía, aunque con el paso del tiempo aprendió a manejar mejor sus emociones y a abrirse con su entorno más cercano.
Su experiencia con la terapia
Durante la charla, Messi contó que hizo terapia en una etapa de su carrera, especialmente cuando vivía en Barcelona. Explicó que fue una experiencia positiva, aunque aclaró que no continuó en el tiempo.
También detalló que, en lo personal, suele apoyarse mucho en su familia: con su esposa habla de lo cotidiano y lo emocional, mientras que con su papá suele intercambiar opiniones más vinculadas al fútbol y a las decisiones profesionales.
Las reglas de Antonela en la vida familiar
El capitán argentino también se refirió a su vida diaria junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos. Contó que tanto él como los chicos pasan gran parte del día con la pelota, pero aclaró que en casa hay límites claros.
Con humor, reveló que Antonela no permite desorden ni juegos bruscos dentro de la casa, para mantener la tranquilidad familiar, algo que aceptan y respetan puertas adentro.
Un perfil reservado y reflexivo
Messi admitió que no es una persona excesivamente demostrativa, aunque sí valora los pequeños gestos y detalles con quienes quiere. Además, habló de su interés por pensar el futuro más allá del fútbol, con proyectos personales y empresariales que analiza para cuando llegue el momento de dejar la actividad profesional.
La entrevista dejó ver a un Messi reflexivo, familiar y consciente de su recorrido, muy distinto al que se ve dentro de la cancha, pero igual de auténtico.