El Chiqui Tapia dijo dónde quiere que se juegue la Finalissima
El conflicto en Medio Oriente obliga a cambiar la sede de Qatar.
El destino de la Finalíssima entre la Selección Argentina y España se ha convertido en un conflicto de intereses transatlántico. Tras ser indagado en una causa por presunta retención indebida de aportes, Claudio "Chiqui" Tapia lanzó una frase que marca la postura oficial de la calle Viamonte: "España quiere que la final se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental". De esta manera, el dirigente desmintió los rumores provenientes de Europa que daban por hecho un acuerdo para trasladar el encuentro al Estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
Adiós a Qatar por la tensión en Medio Oriente
Originalmente, el duelo entre el campeón de la Copa América y el de la Eurocopa estaba programado para el viernes 27 de marzo en el Lusail Stadium de Doha, Qatar. Sin embargo, la creciente inestabilidad política en Medio Oriente obligó a la FIFA y a las confederaciones a buscar una alternativa urgente.
Aunque España presiona con la logística del Bernabéu -respaldada por la UEFA y el antecedente de la final de la Libertadores 2018-, la AFA se mantiene firme en su negativa de ceder la localía a su rival.
La postura de la AFA: "Nunca dimos el ok"
Desde el entorno de la Selección Nacional, la sorpresa ante las noticias españolas fue total. El periodista Diego Monroig (ESPN) confirmó que la AFA no dio, ni dará, el visto bueno para jugar en el Viejo Continente si eso implica jugar en territorio español. La dirigencia argentina entiende que, tras haber ganado el Mundial y la Copa América, el equipo de Lionel Scaloni merece disputar un título de esta magnitud ante su público en el Estadio Mâs Monumental, el recinto con mayor capacidad de Sudamérica.
Viernes, el plazo final para la definición
La urgencia es máxima. Las citaciones para los jugadores deben enviarse en los próximos días y la incertidumbre afecta la planificación de ambas federaciones. Este viernes fue fijado como el límite definitivo para alcanzar un consenso entre la AFA, la RFEF y los organismos internacionales. Mientras Madrid se prepara para un posible doble evento (ya que ese mismo día se juega Marruecos-Ecuador en el Metropolitano), Argentina agota las instancias para que la Finalíssima se convierta en la gran fiesta del campeón en Núñez.