Violentos disturbios en Milán durante protestas contra los Juegos Olímpicos de Invierno
Una movilización ambientalista contra el impacto ecológico y económico de los Juegos Olímpicos de Invierno derivó en graves enfrentamientos con la policía en Milán, con detenidos, destrozos y un fuerte despliegue de seguridad.
Lo que comenzó como una protesta pacífica convocada por organizaciones ambientalistas terminó en una jornada de extrema tensión en Milán. La manifestación, realizada este sábado y que reunió a unas 5.000 personas, cuestionaba los efectos ambientales, urbanos y económicos de los Juegos Olímpicos de Invierno que se disputan en Italia.
Con el correr de las horas, la situación se desbordó y derivó en enfrentamientos directos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con escenas de violencia en distintos puntos de la ciudad.
Choques con la policía y uso de gases lacrimógenos
El conflicto se desató en las inmediaciones de la Plaza Corvetto, cuando un sector de la columna intentó modificar el recorrido previsto y avanzar hacia la autovía. La policía antidisturbios bloqueó el paso y respondió con camiones hidrantes y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
En paralelo, grupos encapuchados arrojaron piedras, escombros, petardos y fuegos artificiales de gran potencia contra los móviles policiales, lo que agravó aún más el escenario.
Detenidos y daños materiales en varios barrios
Según informó la cadena pública RAI, al menos cinco personas fueron detenidas y trasladadas a dependencias policiales. Además, se registraron daños en el mobiliario urbano y en la vía pública, principalmente en los barrios de Porta Romana y Corvetto.
Las autoridades evalúan el alcance total de los destrozos mientras continúan las tareas de limpieza y seguridad en la zona afectada.
La protesta ocurrió apenas un día después de la inauguración de los 25° Juegos Olímpicos de Invierno, que se desarrollan en Milán y Cortina d'Ampezzo, con atletas de 93 países.
En este contexto, el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni aprobó un nuevo paquete de medidas de seguridad urbana que habilita la "retención preventiva" de personas consideradas de riesgo antes de manifestaciones públicas. La iniciativa fue impulsada tras disturbios recientes en Turín y despertó críticas de sectores opositores y organismos de derechos civiles, que advierten sobre posibles restricciones al derecho a la protesta.