Tucumán amplió su sistema penitenciario y redujo el hacinamiento, pero la población carcelaria sigue en aumento

Mientras a nivel nacional el sistema penitenciario funciona con un 30% de sobrepoblación, Tucumán logró reducir sus niveles de ocupación tras la apertura de nuevos complejos, aunque la cantidad de personas privadas de la libertad sigue en alza, según un estudio elaborado por el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura.

La población privada de la libertad en Tucumán alcanzó las 1.644 personas a fines de 2024, lo que representa un incremento interanual del 17,9%, uno de los más altos del país. El dato surge del informe "La privación de la libertad en establecimientos penitenciarios en datos. Argentina, año 2024", elaborado por el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) y dado a conocer esta semana.

El crecimiento de la población carcelaria tucumana estuvo directamente vinculado a la puesta en funcionamiento de nuevos complejos penitenciarios, el penal de Benjamín Paz y la alcaldía de Delfín Gallo, que comenzaron a operar a fines de 2024 y aportaron unas 720 plazas, capacidad que continuó ampliándose de manera progresiva durante 2025.

Según el informe, esta expansión permitió que Tucumán se ubique entre las pocas jurisdicciones del país con niveles de ocupación por debajo del promedio nacional. Al cierre de 2024, la provincia registró un 77,1% de ocupación, muy por debajo del 130% de sobrepoblación promedio que presenta el sistema penitenciario argentino.

No obstante, el CNPT advierte que esta situación es transitoria. De acuerdo con información oficial actualizada a noviembre de 2025, la población alojada en la provincia ya rondaría las 2.000 personas sobre unas 2.300 plazas, lo que eleva el nivel de ocupación al 85%, en un contexto de crecimiento sostenido del encarcelamiento.

En términos de tasa de encarcelamiento, Tucumán se mantiene entre las jurisdicciones con menor nivel del país: 92,7 personas privadas de libertad cada 100.000 habitantes, muy por debajo del promedio nacional, que en 2024 alcanzó las 258 personas.

El perfil de los presos

El informe también destaca el perfil procesal de la población penitenciaria tucumana. El 96,5% de las personas privadas de la libertad en la provincia se encuentra condenada, mientras que solo el 3,5% permanece procesada, una de las proporciones más bajas de prisión preventiva a nivel nacional. A nivel país, en cambio, el CNPT advierte que, aunque creció la proporción de personas condenadas, "en términos absolutos la cantidad total de personas presas de forma preventiva no ha cesado de crecer".

En cuanto a los delitos, Tucumán presenta una particularidad frente a otras jurisdicciones: predominan los delitos contra las personas, que representan el 51% de los casos, seguidos por los delitos contra la propiedad (29,7%) y los delitos contra la integridad sexual (11%). Este patrón difiere del observado en provincias como Buenos Aires o Córdoba, donde prevalecen los delitos patrimoniales.

A nivel nacional, el CNPT cuestiona que la respuesta predominante frente a la sobrepoblación sea la ampliación del sistema carcelario. El informe advierte que "el serio problema que supone la sobrepoblación pareciera estar siendo abordado de forma exclusiva a través de la ampliación de la red penitenciaria", y remarca que, pese al aumento de plazas,"no se ha logrado revertir de manera sustancial la problemática del hacinamiento".

En ese sentido, el organismo sostiene que la construcción de cárceles, como ocurrió en Tucumán, no resulta suficiente por sí sola, y subraya que "los esfuerzos por revertir la sobrepoblación deben ser complejos, comprometidos y fruto de la articulación interinstitucional", con un mayor uso de medidas alternativas al encierro, especialmente para delitos de baja lesividad.

Fuente: Tendencia de Noticias.

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