El gomero del Parque Avellaneda seguirá presente en forma de bancos

Tras escuchar el pedido de los vecinos, el municipio capitalino decidió reutilizar los restos del ejemplar. Las ramas se procesarán para abono y los troncos grandes serán mobiliario del parque.

La caída del gigante del Parque Avellaneda dejó un vacío visual, pero no el fin de su historia. El secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini, detalló que el municipio avanzará con un plan de conservación para que el valor simbólico del árbol perdure en el tiempo.

Un homenaje de madera y vida

El proyecto municipal contempla tres ejes principales para los restos del ejemplar:

Mobiliario Urbano: Los fragmentos de mayor porte serán destinados a la fabricación de bancos que se colocarán en la misma zona donde el árbol dominó el paisaje durante décadas.

Sustentabilidad: Las partes menores y ramas se procesarán para producir compost (abono), que servirá para nutrir el suelo del parque.

Espacio de Memoria: Se planea ahuecar el tocón (la base del tronco) para crear un cantero con plantas ornamentales y colocar una imagen que recuerde al gomero en su etapa de mayor esplendor.

La nostalgia de los vecinos

Para los tucumanos que frecuentan el parque, la ausencia del árbol cambió la fisonomía del lugar, dejando al descubierto una vista directa hacia el Cementerio del Oeste. Vecinos como Miguel Aragón y Jorge Ledesma destacaron la necesidad de este tipo de homenajes, señalando que el gomero era un símbolo de identidad para varias generaciones que crecieron a su sombra.

Con esta intervención, la ciudad busca sanar la pérdida de un patrimonio vivo, transformando la nostalgia en elementos tangibles que permitan a los vecinos seguir habitando el espacio que el histórico gomero protegió por años.

Esta nota habla de: