Trump se reúne con petroleras de EEUU para definir acceso a reservas de Venezuela

El presidente estadounidense convocó a los ejecutivos de Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips para coordinar la explotación de crudo venezolano tras la captura de Maduro.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este viernes en la Casa Blanca a los directivos de las principales petroleras del país para promover su plan sobre Venezuela. La reunión contará con los máximos ejecutivos de Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips, según confirmó la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, quien destacó que Washington mantiene una posición de fuerza frente a las autoridades interinas venezolanas.

Trump vinculó directamente el encuentro con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, y aseguró que las reservas venezolanas serán fundamentales para reducir los precios de los combustibles en Estados Unidos. Según el mandatario, el gobierno interino venezolano entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, cuyos ingresos serán controlados por Washington y destinados exclusivamente a la compra de productos estadounidenses.

Venezuela bajo control y desafíos de producción

Actualmente, Venezuela posee cerca de una quinta parte de las reservas mundiales de petróleo, aunque su producción se ha reducido al 1% del total global debido a sanciones y subinversión. Chevron es la única multinacional estadounidense con licencia vigente en el país; Exxon Mobil y ConocoPhillips se retiraron en 2007.

El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que es posible aumentar la extracción en varios cientos de miles de barriles diarios, aunque recuperar los niveles históricos de más de tres millones de barriles diarios requerirá decenas de miles de millones de dólares y tiempo significativo. Además, se prevén medidas técnicas como envío de crudo liviano para mezclar con el petróleo venezolano y traslado de equipos y especialistas para mejorar la infraestructura del país.

La administración Trump sostiene que estas acciones forman parte de una reversión selectiva de sanciones para facilitar la venta y transporte de petróleo venezolano en los mercados internacionales, consolidando la influencia de Estados Unidos sobre la industria energética del país sudamericano.

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