Trump quiere cobrar US$1000 millones a los países para integrar su "Junta de la Paz"

El expresidente de Estados Unidos propone crear un organismo internacional con membresías pagas para intervenir en conflictos globales.

Donald Trump lanzó una iniciativa internacional para conformar una llamada "Junta de la Paz", un organismo que buscaría intervenir en procesos de reconstrucción y resolución de conflictos, comenzando por la Franja de Gaza.

Según documentos preliminares, el proyecto apunta a crear un consejo alternativo a los organismos multilaterales tradicionales, con participación directa de los países que acepten las condiciones impuestas por el propio Trump.

Un asiento permanente a cambio de US$1000 millones

El punto más polémico de la propuesta es el esquema de membresías. El plan establece dos niveles de participación. Por un lado, los países podrían integrar la Junta por períodos limitados sin realizar aportes económicos extraordinarios.

Por otro, se habilitaría una membresía permanente para los Estados que paguen al menos US$1000 millones dentro del primer año. Ese desembolso les garantizaría un lugar estable en el organismo y mayor peso en la toma de decisiones.

Un rol central para el propio Trump

El borrador del estatuto indica que Trump sería el primer presidente de la Junta de la Paz y tendría una influencia decisiva en la admisión de nuevos miembros y en la conducción política del organismo.

Este diseño refuerza las críticas de quienes advierten que se trataría de una estructura altamente personalizada, con escasos contrapesos institucionales.

Reacciones y preocupación en la comunidad internacional

La iniciativa generó cautela en distintos gobiernos y ámbitos diplomáticos. Algunos países cuestionan la lógica de "pagar para participar" en un organismo de paz, mientras que expertos alertan que podría debilitar el rol de la ONU en lugar de complementarlo.

También se advierte que el sistema de membresías podría profundizar desigualdades entre países ricos y pobres, al condicionar la influencia internacional a la capacidad financiera.

A pesar de las críticas, Trump ya envió invitaciones a decenas de países, entre ellos Argentina, Canadá e India, lo que anticipa un debate global sobre el futuro de la gobernanza internacional.